El Museo Naval se recupera este lunes del ataque de dos activistas de Futuro Vegetal, quienes lanzaron pintura biodegradable contra la obra ‘Primer homenaje a Cristóbal Colón’. En un proceso de limpieza que se llevó a cabo en ‘tiempo récord’, ocho restauradoras—cinco de la institución y tres externas—lograron eliminar la mayor parte del daño en seis horas.
Regina Zurdo, conservadora-restauradora de Bienes Culturales del Museo Naval, asegura que ‘hay que restaurar el cuadro por completo y es una obra de unas dimensiones enormes, por lo que va a ser muy costoso’. En sus declaraciones, también comenta el proceso de limpieza y muestra algunas manchas que aún no se han podido eliminar. Además, destaca que gracias a la colaboración de especialistas de otras entidades, la actuación de limpieza fue ‘bastante rápida’.
Durante la limpieza, se pudo retirar la pintura utilizando algodones mojados en agua desionizada. Zurdo recalca la importancia de actuar rápidamente sobre la pintura, pues si se hubiese tenido que emplear productos disolventes, ‘hubiera sido mucho más complicado’.
DAÑOS AÚN SIN RESOLVER
El ataque tuvo lugar alrededor de las 14:00 horas del 12 de octubre. Para las 20:00 horas, la mayoría de la pintura ya se había eliminado. Sin embargo, se informaron de otros daños, como el pasmado del barniz, que deja líneas blanquecinas. En zonas del marco de la obra aún se puede ver el color rojo de la pintura.
Zurdo también menciona que al lanzar la pintura, se ocasionaron salpicaduras en una obra cercana, en una vitrina y en un cañón. La obra ya había recibido intervenciones anteriores con ‘reintegraciones de acuarela’, que ahora se están perdiendo, dejando zonas desiguales donde se han limpiado.
“UN CUADRO DE ESTAS DIMENSIONES NO SE ARREGLA EN UN DÍA”
Berta Gasca, directora técnica del Museo Naval, desconoce el valor económico del ataque, pero subraya que es una pieza que forma parte del patrimonio histórico español. ‘Al ser un Bien de Interés Cultural, tiene un valor único’, remarca. Gasca critica la ‘agresión’ de Futuro Vegetal, afirmando que ‘este tipo de actos atentan contra el derecho a disfrutar del patrimonio cultural’.
Gasca enfatiza la necesidad de valorar el impacto del ataque, ya que ‘el daño no se produce de forma inmediata, sino que sale poco a poco a lo largo del tiempo’, y aclara que ‘un cuadro de estas dimensiones no se arregla en un día’. También lamenta que los visitantes del museo tuvieron que presenciar este ‘proceso violento’, señalando que este atentado no solo afecta al patrimonio, sino también al respeto hacia el público presente.
Finalmente, la directora técnica concluye que ‘lo que han hecho no es una protesta; es un altercado que implica violencia y que es una agresión hacia la obra’.
