Con solo 30 ejemplares producidos, el nuevo Mercedes-AMG GT2 Edition W16 se erige como un verdadero hito en el mundo del automovilismo. Esta máquina no es una simple evolución de su predecesor, sino un auténtico ‘tracktool’ para aquellos que buscan no solo sentir la velocidad, sino poseerla. Para ello, es fundamental contar con una garage lo suficientemente amplio y un saldo bancario acorde a la inversión. Cada uno de estos exclusivos vehículos lleva la firma del talento de la F1, Kimi Antonelli, aportando un toque de historia del motorsport directamente en la insignia de entrada.

Al no requerir homologación para circulación en carretera, AMG ha tenido el campo libre para innovar. Este modelo está basado en el conocido motor V8 biturbo de 4,0 litros, que ya ofrece 707 CV en el GT2. Sin embargo, con el GT2 Edition W16, se han incorporado nuevos turbocompresores y una función denominada Push2Pass, lo que permite alcanzar temporalmente 830 CV y más de 1.000 Newton-metros de par, con un peso de solo 1.430 kg.
El transmisor secuencial de seis velocidades se encuentra montado en una disposición transaxle en el eje trasero. Cuatro amortiguadores ajustables permiten una precisa calibración del vehículo, mientras que las llantas de magnesio, en un icónico verde Petronas, proporcionan un aire de competición. Adicionalmente, su kit aerodinámico toma en serio el concepto de ‘activa’, incluyendo louvres variables, alerones de carbono, un spoiler trasero y un sistema de reducción de arrastre (DRS) como el que se utiliza en la Fórmula 1. Con solo pulsar un botón, el enorme alerón trasero se pliega, permitiendo que el GT acelere a más de 320 km/h. ¿Active Push2Pass? La velocidad se vuelve absolutamente vertiginosa.
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El uso del carbono es predominante, complementado con acentos en verde. La placa “1 of 30” indica que el poseedor es parte de un grupo muy selecto. La firma de Antonelli añade un aire de leyenda del automovilismo. Asientos de competición, un volante específico de carreras y una completa célula de seguridad para motorsport dejan claro: aquí no solo se conduce, se busca rendimiento.

¿Y qué se puede hacer con un automóvil así? La participación en competiciones es inviable (carece de homologación) y no se puede utilizar en carreteras públicas, por lo que su único uso viable queda restringido a eventos privados en pista.

El precio es de 679.000 euros – netos. Sin duda, una cifra elevada. Sin embargo, no solo se adquiere el AMG GT más potente de la historia, sino que se incluye un exclusivo evento de entrega en la pista, con traje de carreras y casco. Es un paquete de lujo, rendimiento y exclusividad que debe ser considerado y, si está al alcance: ¿por qué no disfrutarlo?
