El 10 de octubre de 2025, la responsable de Política, Derecho y Derechos Humanos del Departamento de Salud Mental de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Michelle Funk, anunció que la OMS publicará en noviembre nuevas directrices enfocadas en la protección y promoción de la salud mental. Estas nuevas orientaciones se desarrollan desde un enfoque integral que involucra a todos los sectores del gobierno.
Enfoque Integral sobre la Salud Mental
Funk destacó que las directrices establecerán recomendaciones para varios sectores, incluyendo la educación, el empleo, la justicia, la defensa, la protección social, el desarrollo urbano y rural, así como el clima, medio ambiente, cultura y artes. Durante su intervención telemática en la jornada titulada ‘Derecho a ser humano: derechos humanos en salud mental’, organizada por el Ministerio de Sanidad, resaltó que «la salud mental afecta a todos los aspectos de la vida».
Responsabilidad Compartida
Una de las claves de su discurso fue la necesidad de un enfoque integral en la salud mental, sugiriendo que «cada sector puede y debe desempeñar su papel en la protección y promoción de la salud mental». Según Funk, el sector de la salud mental no puede asumir la responsabilidad por completo, lo que resalta la importancia de la colaboración intersectorial.
Iniciativas de la OMS
Además de las nuevas directrices, Funk describió programas actuales de la OMS que contribuyen a la salud mental, como la iniciativa ‘Quality Rights’. Esta iniciativa insta a todos los Estados miembros a implementar medidas para abordar los derechos y necesidades en este ámbito, así como a promover el apoyo psicosocial.
Recursos y Herramientas para los Países
Funk también recordó que en marzo de 2025, la OMS lanzó directrices adicionales sobre políticas de salud mental y planes de acción estratégicos. Estas directrices proporcionan los pilares fundamentales para un sistema sólido, así como el liderazgo y la gobernanza necesarios en las intervenciones de atención y apoyo.
En conclusión, todas estas iniciativas y recursos están diseñados para equipar a los países con los conocimientos y herramientas que necesitan para reformar sus sistemas de salud mental, fortaleciendo así la salud mental de las comunidades. Funk hizo un llamado a la colaboración de todos para alcanzar estos objetivos, enfatizando que “no es una tarea fácil, pero es necesaria”.
Finalizó su intervención subrayando la importancia de que los derechos humanos en materia de salud mental se conviertan en una «realidad vivida por todos», y no meramente en palabras sobre papel.
