Roses (Girona) ha sido el escenario de un emotivo homenaje al reconocido Juli Soler, co-propietario del legendario restaurante elBulli, con motivo del décimo aniversario de su fallecimiento. La destacada figura de la gastronomía catalana, Ferran Adrià, junto a otros afamados cocineros, se unió para recordar su legado y su influencia en el sector.
La celebración del legado de Juli Soler
Una amplia representación del ámbito gastronómico se dio cita en el Castillo de la Trinitat para rendir tributo a Soler. Adrià, que compartió más de veinticinco años con Soler, destacó la importancia de su personalidad: «Compartí más tiempo con él que con mi mujer,» bromeó el chef, quien se cuestionó si Soler estaría orgulloso de su trabajo en el centro cultural elBulliFoundation, que preserva el legado del emblemático restaurante.
Los tributos de la familia y amigos
Los hijos de Juli Soler, Rita y Panxo, también participaron en el homenaje, recordando tanto anécdotas familiares como la pasión de su padre por la fotografía. Durante el evento, se proyectó un video con imágenes de su vida en elBulli, mostrando momentos divertidos y entrañables al frente de la sala.
El evento contó con un notable aforo de cerca de 300 personas, entre amigos, familiares, restauradores y representantes institucionales, y comenzó con la develación de una placa en la Aula de Gastronomía de Roses, que lleva el nombre de Soler. Este reconocimiento también sirvió para reivindicar la contribución de los camareros en la restauración, un papel que Soler valoraba profundamente.
El impacto de Juli Soler en la gastronomía
Soler es reconocido como una figura clave que revolucionó el concepto del servicio en sala y la experiencia gastronómica. Durante el acto, organizado por la Asociación de Empresarios Roses-Cap de Creus, la de Hostelería del Alt Empordà y el Ayuntamiento, se presentaron imágenes y frases emblemáticas de Soler, resaltando su personalidad audaz y carismática.
Los hijos de Soler participaron en una charla con Ferran Centelles, sumiller, y Lluís Garcia, director de elBulliFoundation. Entre el público se encontraban diversas personas que trabajaron junto a Soler y Adrià, como Toni Gerez, jefe de sala del restaurante Castell de Peralada, y Mateu Casañas, chef del restaurante Disfrutar, proclamado el mejor del mundo en 2024. Ambos recordaron con cariño la etapa vivida en elBulli, describiendo a Soler como un «confesor» del equipo y destacando su «humanidad».
La emotiva glosa de Josep Roca
Uno de los momentos más destacados del homenaje fue la lectura de un texto en honor a Juli Soler por parte de Josep Roca, sumiller del prestigioso Celler de Can Roca. Roca, quien también es responsable de sala en su renombrado restaurante, remarcó que Soler fue un pionero en utilizar el «instinto» en la atención al cliente, tratándolos como amigos. «Un genio, una persona con ángel que me ha influido en la manera de ser,» expresó Roca, subrayando que Soler ya ha alcanzado el estatus de «mito».
El homenaje culminó con una cata gastronómica de productos locales y una selección de vinos, muchos de los cuales eran favoritos de Soler, todo ello amenizado por la música seleccionada por su hijo. La celebración no solo conmemoró a un grande de la gastronomía, sino que también reafirmó su notable impacto en el mundo de la restauración.
