MADRID, 6 Sep. (EDIZIONES) – Cepillarse bien los dientes no basta para mantener una boca sana. La placa y los restos de comida que se acumulan entre los dientes y bajo la encía solo se eliminan con hilo dental o con irrigador bucal. Los dentistas insisten: usarlos a diario reduce caries, inflamación de encías, así como el temido mal aliento. Su empleo, además, puede marcar la diferencia entre una sonrisa saludable y una visita al odontólogo. ¿A qué estás esperando para usarlos?
El jefe del Servicio Integral Dental y Maxilofacial de Quirónsalud Marbella, Primitivo Pablo De la Quintana Beltrán, nos explica en una entrevista con Salud Infosalus que el cepillado simple elimina placa bacteriana y restos de alimentos en las superficies visibles de los dientes, si bien esta técnica no llega bien a los espacios interdentales ni bajo la línea de la encía.
El doctor remarca: «El hilo dental y los irrigadores permiten limpiar esas zonas difíciles, previniendo la acumulación de placa y de restos que pueden causar caries y enfermedades periodontales”.
Menos inflamación de las encías y sangrado
Entre los beneficios que se han observado en pacientes que utilizan el hilo dental o los irrigadores regularmente frente a quienes no lo hacen, este experto subraya que los estudios muestran que el uso regular de hilo dental o de irrigadores reduce la inflamación gingival, el sangrado al sondaje, y la acumulación de placa interproximal, además de disminuir el riesgo de caries entre los dientes y mejorar el aliento.
El doctor De la Quintana Beltrán sostiene que estos métodos son especialmente útiles para personas con ortodoncia, con implantes, con prótesis, quienes tienen encías inflamadas o problemas de destreza manual. También benefician a pacientes con enfermedad periodontal.
Sin embargo, insiste en que no se recomiendan el hilo dental y el irrigador bucal como único método de limpieza, ni en casos de heridas orales recientes o infecciones activas, sin la supervisión de un profesional.
Consejos para el irrigador bucal y el hilo dental
En este sentido, el jefe del Servicio Integral Dental y Maxilofacial de Quirónsalud Marbella destaca que la tecnología, como los irrigadores eléctricos o los hilos con sabores o texturas especiales, está facilitando una mejor salud oral en la población general. «La tecnología ha hecho la higiene interdental más accesible y cómoda. Los irrigadores eléctricos agilizan la limpieza y mejoran la eficacia; los hilos con sabores o texturas aumentan la aceptación y la constancia en su uso», resalta.
A la hora de emplear el irrigador bucal, se recomienda lo siguiente:
- Utilizar agua templada para mayor comodidad.
- Comenzar con presión baja y aumentarla según tolerancia.
- Apuntar el chorro a 90 grados hacia la línea de la encía.
- Recorrer lentamente todas las áreas, incluidos espacios interdentales y la zona posterior de molares.
- Usarlo después del cepillado, preferiblemente antes de dormir.
En el caso del hilo dental, para quienes les resulta complicado o tedioso su uso, puede ser de utilidad el hilo dental con mango (flossers), los cepillos interproximales o los irrigadores bucales.
Es idóneo establecer una rutina, usar hilo con sabor o cera para mayor comodidad, y elegir un momento relajado del día. Entre los principales consejos a seguir se encuentran:
- Cortar unos 40 centímetros de hilo cada vez que se va a emplear.
- Enrollar en los dedos medios dejando 2-3 centímetros para trabajar.
- Deslizar suavemente en forma de ‘C’ alrededor del diente y no forzar para evitar dañar la encía.
Con estos consejos, se busca fomentar una mejor higiene bucal y evitar problemas dentales en el futuro.
