
MADRID, 28 Ene. (EUROPA PRESS) – La Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública y Gestión Sanitaria (SEMPSPGS) ha declarado que el riesgo actual de infección por el virus Nipah en España es «muy bajo», según las evaluaciones realizadas por el Ministerio de Sanidad español y fuentes europeas como el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC). Sin embargo, esta entidad ha advertido de que «no es nulo».
«No hay casos importados ni autóctonos reportados en Europa, incluido nuestro país. Sin embargo, el riesgo no es nulo, y debemos estar preparados, tanto para esto como para otras infecciones emergentes, ya que los movimientos humanos derivados de la expansión de la globalización pueden facilitar la rápida circulación de determinados agentes patógenos», se señala en un comunicado emitido por SEMPSPGS.
Esta advertencia surge en respuesta a las recientes informaciones publicadas en medios de comunicación sobre la aparición de un brote infeccioso en India y Nepal debido al virus Nipah, específicamente en el Estado de Bengala Occidental, cerca de Calcuta, y que se ha relacionado con una posible futura pandemia.
La SEMPSPGS ha hecho hincapié en que el sistema sanitario español debe ser capaz de «anticipar este tipo de amenazas y responder con rapidez». «Nuestros profesionales, gracias a su posición transversal en la organización y su capacidad técnica, pueden contribuir a facilitar esta respuesta», añade la entidad.
Asimismo, se ha recordado que los centros sanitarios que disponen de unidades de Medicina Preventiva y Salud Pública, bien integradas y con capacidad de vigilancia epidemiológica activa, son fundamentales para detectar riesgos con antelación y minimizar la magnitud de los brotes.
Además, la SEMPSPGS ha subrayado que la Salud Pública y la Medicina Preventiva no solo deben actuar en situaciones de crisis, ya que «la prevención reduce contagios, protege a los profesionales, evita cierres de unidades y minimiza el impacto asistencial y social». Por lo tanto, su función esencial es «anticipar, analizar y corregir» los factores que favorecen la transmisión de enfermedades, garantizando así la seguridad del paciente y la sostenibilidad del sistema sanitario.
«Convertir cada brote en una lección aprendida exige ir más allá de la respuesta inmediata y reforzar de manera decidida las estructuras preventivas. Invertir en Salud Pública no es una opción, es una necesidad estratégica para evitar que situaciones como la descrita vuelvan a repetirse», se añade en el comunicado.
Lo que se sabe del virus Nipah
El virus Nipah es uno de los patógenos zoonóticos más preocupantes en la actualidad, según la Organización Mundial de la Salud. Se destaca por su alta letalidad, que oscila entre el 40% y el 75%, y por la falta de vacunas aprobadas y tratamientos antivirales específicos. Su reservorio principal son los murciélagos frugívoros, pero también puede transmitirse desde otros animales infectados o de persona a persona a través de gotículas respiratorias o el contacto cercano con fluidos corporales, lo que ha sido especialmente relevante en brotes recientes, especialmente en entornos hospitalarios o familiares.
Hasta el 26 de enero, se han registrado al menos 5 casos positivos por virus Nipah, con el foco inicial en un hospital privado en Barasat, cercana a Calcuta. Los primeros dos casos fueron de enfermeros, un hombre y una mujer que trabajaban en el centro, afectando posteriormente a otros tres trabajadores sanitarios, lo que sugiere una probable transmisión nosocomial.
De acuerdo con la información divulgada, el brote ha obligado a adoptar medidas extraordinarias de protección, aislamiento y control, que han impactado directamente tanto en los profesionales sanitarios como en la organización del centro. «Este tipo de situaciones, aunque generan una lógica alarma social, responden a mecanismos de transmisión y a factores de riesgo bien conocidos desde el punto de vista epidemiológico», se señala desde la sociedad.
No obstante, se ha comentado que «el brote parece contenido y limitado, no hay datos de momento de difusión comunitaria»; aunque la detección temprana entre el personal sanitario «es una señal de alerta» que se atribuye a una combinación de causas: detección tardía de los primeros casos, falta de vigilancia epidemiológica real, infravaloración inicial del riesgo biológico, presión asistencial elevada, interrupciones en los circuitos seguros o fallos en la aplicación homogénea de las medidas preventivas.
