MADRID, 19 de enero de 2025 (EUROPA PRESS) – La asociación El Defensor del Paciente recibió en 2025 una media de 41 casos al día por presuntas negligencias médico-sanitarias, una cifra que representa la más alta de la última década, con un total de 14.986 casos (898 más que en 2024). De estos, 951 resultaron en muerte, es decir, 153 más que el año anterior.
Entre los incidentes más comunes se encuentran la mala praxis, que abarca intervenciones mal realizadas, altas precipitadas, atención deficiente, infecciones hospitalarias y retrasos en el traslado en ambulancias. Sin embargo, el error de diagnóstico y la pérdida de oportunidad terapéutica son las principales causas de estas denuncias.
La Memoria de 2025, presentada este lunes por la asociación, refleja que «aunque son datos embarazosos para la Administración Sanitaria, esta es la realidad», lamentan desde El Defensor del Paciente. A pesar de considerar que el sistema sanitario español es universal y excelente, critican que no funcione adecuadamente porque los responsables políticos no lo están cuidando. Además, se denuncia que este año se han realizado más derivaciones a grupos hospitalarios privados que nunca.
Aumento de negligencias en cirugía plástica
Desglosando por especialidad y proceso, se registraron 380 casos de personas que se sometieron a intervenciones de cirugía plástica, reparadora y estética que finalizaron de forma insatisfactoria, lo que representa 29 casos más que en 2024. También se documentaron 63 casos de personas afectadas por depilación láser, una técnica que ha visto un incremento en su práctica en estéticas, pero que en muchos casos se realiza con láseres de calidad inferior y por personal que no siempre es médico.
Además, se reportaron 115 bebés que nacieron con alguna discapacidad en 2025, lo que significa 7 recién nacidos más respecto al año anterior. Estos casos están relacionados con hipoxias durante el parto, situaciones en las que el bebé no recibe el oxígeno adecuado, lo que puede causar secuelas graves como parálisis cerebral, retrasos en el desarrollo o problemas neurológicos.
«Aunque no toda hipoxia indica una mala praxis médica, se considera negligencia cuando hay una falta de control durante el parto, al ignorar alteraciones en el registro cardiotocográfico, o al tomar decisiones tardías que resultan en una cesárea urgente», explica la asociación.
En el contexto de emergencias, se registraron 31 fallecimientos en casos donde, tras llamar al 112, no se envió una ambulancia o la respuesta fue tardía, superando la hora de espera. Asimismo, 30 pacientes perdieron la vida por infecciones hospitalarias debido a la falta de medidas de asepsia adecuadas en los hospitales. «Este es un número ínfimo comparado con la realidad, ya que en España fallecen anualmente más personas por infecciones hospitalarias que por accidentes de tráfico», señalan desde la asociación.
Se contabilizaron también 155 casos de discapacidad en pacientes tras una intervención quirúrgica, quedando en estado de tetraplejía o paraplejía, lo que supone 21 casos más que en 2024. Por otro lado, se reportaron 16 casos de pacientes contagiados por hepatitis C (VHC), que han disminuido significativamente respecto a informes anteriores, siendo la mayoría originados por transfusiones sanguíneas durante intervenciones.
Igualmente, 64 personas denunciaron haber recibido el alta médica sin estar en condiciones óptimas para trabajar. «La falta de coordinación entre el sistema contractual y el sistema protector en la Seguridad Social está generando un grave desajuste, con terribles consecuencias para los trabajadores», afirma la asociación. Las comunidades autónomas con más quejas por negligencias son: Madrid (4.005 casos), Andalucía (2.730), Cataluña (2.059), Comunidad Valenciana (1.133), Castilla y León (858), Castilla-La Mancha (801), Galicia (704), País Vasco (432), Murcia (430), Aragón (401), Canarias (320), Extremadura (271), Cantabria (248), Asturias (210), Baleares (196), Navarra (90), La Rioja (56), Ceuta y Melilla (12).
Denuncias sobre listas de espera
Las listas de espera han sido el centro de los mayores números de denuncias en 2025. Según los últimos datos del Ministerio de Sanidad, a fecha del 30 de junio de 2025, hay 832.728 pacientes en espera de una cirugía, con un plazo medio de 118 días. Comparado con el informe de 2024, hay 15.582 pacientes menos, y el tiempo de espera ha disminuido en 3 días. Sin embargo, desde El Defensor del Paciente consideran que estos resultados no son precisos: «Basta ya de mentir con las listas de espera». «Los datos para someterse a una intervención se cronifican, aunque han disminuido ligeramente. La situación es deprimente, seguimos rozando el millón de personas esperando una operación», comentan.
Además, los servicios con más denuncias son, por orden: cirugía general, urgencias, traumatología, ginecología y obstetricia, odontología y cirugía maxilofacial, transporte sanitario y ambulancias (112 y 061), oncología, oftalmología y cardiología.
«La hoja de ruta para acceder a la sanidad pública es una carrera de obstáculos. Para obtener cita con nuestro médico de familia tenemos que esperar dos semanas; para hacernos una analítica, un mes. La atención primaria está saturada, y muchos pacientes terminan yendo a urgencias, donde ocurren errores. El colapso de la sanidad pública ha disparado las negligencias médicas», advierte la asociación.
En este sentido, los hospitales con más reclamaciones en sus servicios de urgencias, debido a una gestión deficiente del flujo de pacientes, son: el Hospital Universitario de Canarias (HUC), el Hospital Universitario La Paz (Madrid), el Hospital Universitario de Toledo, el Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza), el Complexo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS), el Hospital Universitari Vall d’Hebron (Barcelona), el Hospital Clínico Universitario de Valencia, el Hospital Universitario Virgen Macarena (Sevilla), el Hospital Universitari Son Espases (Palma de Mallorca) y el Hospital Universitario de Cruces (Bilbao).
Críticas a los cribados de cáncer
La asociación también ha denunciado que la crisis de los cribados ha dejado al descubierto las «vergüenzas» del sistema sanitario, destacando que la situación se deriva de listas de espera causadas por la falta de especialistas y por políticas privatizadoras. «El escándalo de los fallos en los cribados de cáncer es uno de los episodios más bochornosos de la sanidad pública española», afirman, indicando que, aunque el problema se originó en Andalucía, se presenta en todo el país.
Finalmente, El Defensor del Paciente advierte que confiar en la atención médica a través de inteligencia artificial (IA) es un «verdadero peligro», ya que puede complicar los diagnósticos y conllevar graves errores en la medicación. «El distanciamiento entre el facultativo y el paciente solo puede llevar al error médico. Desde nuestro punto de vista, el futuro de la medicina se presenta sombrío con la IA, ya que disipa el lado humano», concluyen.
