
MADRID, 7 Feb. (EUROPA PRESS) – Hay cosas que casi nadie cuenta en voz alta, pero que forman parte de la vida íntima de millones de personas. Pensamientos fugaces, escenas imaginadas, momentos que solo existen en la mente… y que aparecen sin previo aviso.
Las fantasías sexuales son algo común en la población
Aunque algunas personas las tienen más presentes, estudios recientes sugieren que podrían ser beneficiosas para la población, ya que aportan felicidad, sobre todo, en las relaciones íntimas.
Lo que dice la ciencia sobre personalidad y fantasías sexuales
Una comprensión más profunda de los vínculos entre las características de personalidad, la frecuencia con la que tienen fantasías sexuales y los temas sobre los que tienden a fantasear podría ayudar a orientar las iniciativas de los profesionales clínicos y de la salud mental para mejorar el bienestar sexual.
Sin embargo, pocos estudios han explorado los posibles vínculos entre los rasgos de personalidad y el tipo de fantasías sexuales.
Un trabajo de la Universidad Estatal de Michigan (Estados Unidos), publicado en ‘PLOS One’, ha examinado los rasgos específicos que proporcionan una descripción más completa de «quién» tiene fantasías sexuales, para descubrir quién es más probable que las tenga y si los tipos de fantasías varían según los rasgos psicológicos de las personas.
Emily Cannoot, de la Universidad Estatal de Michigan y sus colaboradores analizaron datos de 5.225 adultos en EEUU que completaron dos cuestionarios estandarizados. El primero registró la frecuencia general de fantasías, así como la frecuencia de fantasías sobre ciertos temas, que se clasificaron en cuatro categorías generales: exploratorias, íntimas, impersonales o sadomasoquistas.
El segundo cuestionario captó los cinco grandes rasgos de personalidad, ampliamente aceptados: extroversión, amabilidad, escrupulosidad, neuroticismo y mentalidad abierta. También evaluó subcomponentes de los cinco grandes; por ejemplo, la depresión o la ansiedad como facetas del neuroticismo, y la compasión o el respeto como facetas de la amabilidad.
Tipos de fantasías analizadas y los gustos de cada personalidad
Los cinco grandes rasgos de personalidad se asociaron con fantasías sexuales concretas:
- Fantasías Exploratorias: fantasías de experimentación/variedad sexual (ejemplo del cuestionario: “participar en una orgía”).
- Fantasías Íntimas: centradas en romanticismo y conexión (ejemplo: “hacer el amor al aire libre en un entorno romántico”).
- Fantasías Impersonales: con menor foco relacional, más “distantes” (ejemplo: “ver a otras personas teniendo sexo”).
- Fantasías Sadomasoquistas: incluyen dinámicas de dominación/sumisión o coerción simulada (ejemplo: “ser forzado/a a hacer algo”).
Frecuencia de las fantasías sexuales y los rasgos de personalidad:
- Escrupulosidad (Conscientiousness): este sería el tipo de “persona responsable, disciplinada, que cumple, se controla”. En el estudio, cuanto más alta era la escrupulosidad, menos a menudo decían las personas que fantaseaban en los cuatro grupos de fantasías (exploratorias, íntimas, impersonales y sadomasoquistas).
- Amabilidad (Agreeableness): En general, la amabilidad se asocia con menos fantasías, siendo el siguiente predictor más consistente tras la escrupulosidad.
- Emocionalidad negativa (Negative emotionality / Neuroticismo): Una mayor emocionalidad negativa se asocia con más fantasías en los cuatro tipos, aunque algunas asociacions resultan no significativas al controlar otras variables.
- Extroversión (Extraversion): La extroversión se asocia con más fantasías, aunque no se destaca un tipo concreto de fantasía.
- Mentalidad abierta (Open-mindedness / Openness): Aunque se podría esperar lo contrario, aquí la relación es en gran medida nula, a excepción de una asociación positiva con las fantasías íntimas.
Resumen
Los resultados indican que las personas con puntuaciones altas en escrupulosidad y amabilidad tienden a reportar fantasías sexuales menos frecuentes en los cuatro dominios analizados, y que este patrón se explica sobre todo por las facetas de responsabilidad y respeto. En sentido contrario, la emocionalidad negativa, especialmente la faceta de depresión, se asocia con una mayor frecuencia de fantasías.
En cambio, extroversión y mentalidad abierta muestran relaciones pequeñas o mínimas con la frecuencia de fantasías. Varias asociaciones se atenúan al controlar por edad, género y el solapamiento entre rasgos.
Clave para entender el bienestar sexual
Las investigaciones futuras podrían ampliar estos hallazgos, incluyendo participantes de otros países o examinando si las personalidades de las personas y sus hábitos de fantasía sexual se desarrollan conjuntamente con el tiempo.
“Una implicación del presente trabajo es que las diferencias individuales de personalidad podrían ser útiles para predecir la variación en la frecuencia de las fantasías sexuales”, señalan los autores, reforzando el poder predictivo de la personalidad y evidenciando que la variación en las fantasías sexuales es común.
