
MADRID, 27 Feb. (EUROPA PRESS) – Una de las grandes preguntas en el ámbito del cáncer es por qué algunos tumores parecen ser capaces de sobrevivir a casi cualquier adversidad. Estos tumores tienen la capacidad de adaptarse en situaciones de falta de oxígeno, cambian de combustible cuando se les priva de azúcar, e incluso esquivan las terapias diseñadas para «hambrearles». Detrás de esta resistencia se ocultan verdaderos malabarismos metabólicos que las células sanas no llegan a necesitar.
Ahora, un equipo de investigadores de Suiza ha centrado su atención en una vitamina poco conocida: la B7 o biotina. Su ausencia parece revelar una vulnerabilidad inesperada en ciertas células tumorales. Un grupo de investigación de la Universidad de Lausana (Suiza) ha identificado un mecanismo nuevo que expone esta fragilidad al privar a las células tumorales de vitamina B7. Esta investigación, publicada en la revista ‘Molecular Cell’, fue liderada por Alexis Jourdain, profesor adjunto del Departamento de Inmunobiología (DIB) de la Facultad de Biología y Medicina (FBM) de la Universidad de Lausana (Unil), y representa un avance en la comprensión de mecanismos celulares poco explorados.
La Dependencia Metabólica del Tumor
La capacidad de las células para adaptarse a las fluctuaciones en la disponibilidad de nutrientes es crucial para la vida. Sin embargo, algunas células se vuelven altamente dependientes de un aminoácido llamado glutamina, que desempeña un rol fundamental en el metabolismo celular. Este nutriente proporciona los elementos esenciales para la síntesis de proteínas y ADN, y las células dejan de proliferar sin él. Este fenómeno es especialmente notable en las células cancerosas: la dependencia de la glutamina es una vulnerabilidad bien establecida en los tumores, aunque muchos cánceres logran eludirla.
El estudio destacó la importancia de determinadas moléculas ricas en carbono, especialmente el piruvato, que permiten a las células continuar dividiéndose incluso en ausencia de glutamina. Los experimentos realizados revelaron que este efecto depende de una enzima mitocondrial conocida como piruvato carboxilasa, la cual requiere vitamina B7 (o biotina) para funcionar. Sin esta vitamina, la enzima se inactiva y las células quedan estancadas. Por lo tanto, la biotina actúa como una verdadera ‘licencia metabólica’, permitiendo que el piruvato alimente el ciclo energético celular y contrarrestre la falta de glutamina.
Los investigadores también descubrieron una función previamente desconocida para el gen FBXW7, conocido por su implicación en diversos tipos de cáncer. «Cuando FBXW7 está mutado, lo que es común en ciertos tipos de cáncer, la piruvato carboxilasa desaparece en parte, lo que impide que el piruvato se utilice eficientemente, forzando así a las células a depender de la glutamina», afirman los investigadores. Además, los científicos demostraron que ciertas mutaciones del FBXW7, encontradas en pacientes, inducen directamente esta adicción metabólica.
Este estudio también expone las razones por las cuales algunas terapias dirigidas a la glutamina fracasan: las células cancerosas tienen la capacidad de activar vías metabólicas alternativas.
En resumen, esta investigación abre nuevas posibilidades para comprender mejor las vulnerabilidades metabólicas de los cánceres y para diseñar estrategias terapéuticas innovadoras que consideren la gran flexibilidad metabólica de las células tumorales, especialmente a través de enfoques que actúen simultáneamente sobre varias vías metabólicas.
