Baluarte, en Navarra, fue el escenario del acto de clausura del proyecto europeo LIFE NAdapta, donde se reunieron 250 especialistas de diversas entidades, incluidas públicas, privadas y académicas. El consejero José María Aierdi destacó que “el objetivo es ir cambiando el modelo productivo, buscando un equilibrio justo y responsable entre la sostenibilidad y el desarrollo, entre la naturaleza y la acción humana, para adaptarnos mejor al nuevo escenario”.
Expertos apuestan por un enfoque local para adaptarse al cambio climático
Durante la jornada, expertos y representantes institucionales subrayaron la importancia de adoptar medidas medioambientales desde un enfoque local. Insistieron en la necesidad de un trabajo coordinado con todos los agentes implicados. Los participantes presentaron los principales resultados de ocho años de estrategias en esta línea, centrando el debate en cuestiones prioritarias como el medio local, el agua, la agricultura, la ganadería, los bosques, la infraestructura y el territorio.
Idoia Arizala, alcaldesa de Etxauri, y Aitor García, técnico de Sostenibilidad Local de Nasuvinsa, abordaron la acción climática local, materializada en el Pacto de Alcaldías por el Clima y la Energía, que comprende 226 entidades. La alcaldesa explicó que este pacto les ha permitido comprender mejor la acción climática y cómo debe ser incluida en las agendas políticas.
Sin embargo, enfatizó la necesidad de coordinar esfuerzos a través de una estructura que integre a todos los agentes implicados, sugiriendo que esto debería ser garantizado por los departamentos del Gobierno de Navarra. “Es muy importante disponer de recursos económicos y, en especial, técnicos para tener ese ‘feedback’ necesario para planificar e implementar los recursos frente al cambio climático”, apuntó Arizala.
El papel clave que juegan los Ayuntamientos a la hora de abordar el cambio climático
El papel de los Ayuntamientos es fundamental, tal como destacó un experto durante el evento. “Siempre se habla de políticas europeas y nacionales, pero los proyectos que se realizan en tu pueblo al final repercuten en la calidad de vida y hay que actuar desde la escala local”, afirmó.
Además, destacó la importancia de una colaboración más estrecha entre administraciones, la inclusión de la ciudadanía en la toma de decisiones y la implementación de herramientas de seguimiento efectivas. Ignacio Domínguez, alcalde de Funes, y Luis Sanz, director técnico de Orekan, resumieron los planes de autoprotección frente a inundaciones en localidades.
Sanz presentó la evolución de estos planes, señalando que en 2017 solo había cinco municipios en Navarra con un plan de autoprotección, y actualmente, casi todos los 50 municipios más vulnerables a inundaciones cuentan ya con uno. “Están funcionando muy bien. El hecho de tener un plan redactado e implantado proporciona a los Ayuntamientos la información necesaria sobre los riesgos en su zona y permite que la población tenga mayor capacidad de autoprotegerse”, explicó.
Uno de los retos destacados por Sanz es el abastecimiento de agua, mencionando que ya se están realizando preparativos en caso de que en el futuro se disponga de menos agua. “Habrá que adaptar muy bien la demanda y tener claro que si vamos a tener menos agua, tendremos que ser más eficientes en su uso”, advirtió.
El alcalde de Funes también confirmó la efectividad del plan en una zona especialmente sensible a inundaciones, donde se ha optado por respetar y adaptarse al río, argumentando que “el río no se puede canalizar, lo que hay que darle es su espacio”. Ejemplificó con la inundación de 2021, a pesar de un error que indicaba menos agua de la esperada, subrayando que “más vale que teníamos el plan de emergencias porque ya habíamos aplicado emergencia y no hubo incidencias. Este plan no solo nos ayuda a prepararnos, sino que también salva vidas”.
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