Madrid, 10 de junio de 2023 – BBVA Research ha mantenido su previsión para la economía española en un crecimiento del 2,4% para 2026, aunque ha rebajado en tres décimas, al 2,1%, su estimación de crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) para 2027, todo ello debido a la evolución del precio de la energía.
El último informe ‘Situación España’ del servicio de estudios de BBVA destaca la resiliencia de la economía española, a pesar del entorno de incertidumbre global. Este crecimiento está impulsado por diversos factores: la inercia de la actividad y el empleo, el dinamismo de las exportaciones de servicios, la creación de puestos de trabajo gracias a la inmigración, la inversión en construcción de vivienda y una política fiscal expansiva en el corto plazo.
No obstante, durante la rueda de prensa de presentación del informe, el director de Análisis Económico de BBVA Research, Rafael Doménech, advirtió que esto no significa que España sea inmune al conflicto en Oriente Medio. Ha destacado que el aumento de los precios de la energía y los insumos ha sido más intenso y persistente de lo previsto, lo que podría moderar el crecimiento a medio plazo.
BBVA Research ha observado un deterioro en la confianza de las familias, causado por la preocupación por un posible incremento de la inflación —que se estima que crecerá un 3,8% en 2026 y un 2,8% en 2027— y por el alza del euríbor, que es la referencia para el coste del crédito y ha pasado del 2,2% en febrero al 2,8% en mayo.
Impacto de la guerra en PIB e inflación
Los expertos de BBVA Research explican que el impacto de los precios de la energía sobre la economía española se producirá a través de distintos canales de transmisión que afectan principalmente a las exportaciones de bienes y a la inversión.
En concreto, estiman que el ‘shock’ de oferta tras el conflicto en Oriente Próximo podría restar 0,5 y 0,1 puntos porcentuales al PIB en 2026 y 2027, respectivamente, y elevar la inflación en 1,3 y 0,6 puntos porcentuales.
Esto refleja la pérdida de competitividad que sufrirán los productores nacionales, especialmente importante para las empresas del sector de manufacturas o, en el caso del encarecimiento de los fertilizantes, para el agroalimentario. Además, se agregan las expectativas de menor crecimiento en los principales socios comerciales de la economía española. Como consecuencia, se espera que las exportaciones de bienes desciendan un 1,2% en 2026 y apenas avancen un 2,4% en 2027.
Incremento de los precios de la vivienda
Según los expertos, la inversión, en particular en construcción de vivienda, se verá favorecida por la creación de hogares, el avance de los precios y las políticas económicas, con un crecimiento promedio anual del 5,7% en 2026 y del 6,7% en 2027.
Se explica que tanto el incremento de la renta bruta disponible como los cambios demográficos y sociales siguen sosteniendo la creación de nuevas unidades familiares, en torno a 200.000 al año. Muchos de estos hogares se concentran en zonas donde la oferta de vivienda es cada vez más limitada, lo que, junto a condiciones de financiación relativamente favorables, presiona al alza el coste de compra. Por ello, BBVA Research espera que los precios de la vivienda continúen subiendo, alrededor del 12% en 2026 y del 5,7% en 2027.
Incremento del número de turistas y pernoctaciones
El consumo de no residentes también mantiene una dinámica positiva y volverá a crecer por encima del PIB, aunque a ritmos más moderados: un 4,6% en 2026 y un 2,5% en 2027. Este crecimiento se basa en el aumento del número de turistas y pernoctaciones.
Con el estancamiento en la inversión que se observa en destinos de sol y playa y la falta de capacidad para absorber más turistas en los meses de alta demanda, la desestacionalización y diversificación de destinos continuarán siendo las principales palancas para mantener el crecimiento. Asimismo, la exportación de servicios no turísticos será uno de los motores del crecimiento, aumentando un 6,5% y un 4,5% en 2026 y 2027, respectivamente.
Incremento del empleo en 540.000 y 455.000 personas en 2026 y 2027
En el plano laboral, se espera que la capacidad de creación de puestos de trabajo siga creciendo gracias a la inmigración y al aumento en la tasa de participación de la población nacida en España. Se prevé un incremento del empleo de alrededor de 540.000 y 455.000 personas en 2026 y 2027, respectivamente.
En un entorno donde los servicios y la construcción sostendrán la demanda de trabajadores, esta presión en el mercado laboral apoyará el incremento de los salarios, actuando como un atractivo para la inmigración y para residentes en España que actualmente están fuera de la fuerza laboral.
El avance del empleo y de los salarios propiciará que la renta bruta disponible en términos reales aumente un 2% y un 2,5% en 2026 y 2027, respectivamente, superando el promedio de los últimos 25 años (1,5%). Sin embargo, también se espera que la subida de la inflación limite tanto la mejora del poder adquisitivo como de la riqueza en general.
Déficit del 2,8% del PIB en 2026 y 2,5% en 2027
Otro factor que apoya el crecimiento de la economía española es la política fiscal, que resultará ser más expansiva de lo que se previó hace unos meses. Esto revertirá parte de la mejora observada en el déficit público, que se situará en el 2,8% del PIB a finales de 2026 y en el 2,5% en 2027, según los expertos.
En los últimos meses, el Gobierno ha anunciado diversas medidas para potenciar la demanda interna, enfocadas en paliar los efectos del cierre del estrecho de Ormuz y en brindar ayudas a colectivos vulnerables. Además, en el primer trimestre del año, el Gobierno lanzó un plan para ayudar a los afectados por las borrascas en el sur del país.
Según los economistas de BBVA Research, la suma de estos dos paquetes explica el deterioro en las perspectivas sobre la evolución del desequilibrio en las cuentas públicas, pero, en contrapartida, añade 0,3 puntos porcentuales al crecimiento del PIB de 2026.
