MADRID, 3 de marzo (EUROPA PRESS) – El Gobierno de la Comunidad de Madrid, liderado por la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, ha alcanzado un acuerdo con los rectores de las seis universidades públicas para implementar un nuevo modelo de financiación plurianual que será firmado este mismo martes.
Este acuerdo se produce solo dos semanas después de la salida del exconsejero de Educación, Emilio Viciana, quien había enfrentado críticas por su rechazo a impulsar la Ley de Enseñanzas Superiores, Universidades y Ciencia (LESUC), y su intención de centrarse únicamente en la financiación.
Según han informado desde el Ejecutivo regional, la presidenta madrileña firmará el acuerdo con los rectores a las 13:00 horas en la Real Casa de Correos, sede del Gobierno regional, y posteriormente detallará las principales líneas del mismo.
La nueva consejera de Educación, Ciencia y Universidades, Mercedes Zarzalejo, se reunió ayer con los rectores para tratar esta cuestión, considerada una de las principales reivindicaciones del sector universitario en tiempos recientes, que buscan una financiación adecuada para combatir la “asfixia” que sufren los centros.
Además, esta misma tarde está prevista una reunión entre la coordinadora de las plataformas pro universidades públicas y la Conferencia de Rectores de las Universidades Públicas de Madrid (CRUMA) para discutir sobre la financiación.
La mejora de la financiación de las universidades ha sido la principal reclamación de los rectores desde el inicio de las negociaciones de la LESUC. Los rectores de las universidades Complutense, Autónoma, Politécnica, Alcalá, Rey Juan Carlos y Carlos III no han definido una cifra exacta de la inversión necesaria, pero han señalado que el sistema andaluz, similar en tamaño al de Madrid, recibe 500 millones de euros más.
«De 1.200 millones de euros que tenemos ahora a 1.700, que es lo que tiene el sistema andaluz, creo que sería una buena referencia», apuntó Amaya Mendikoetxea, rectora de la Universidad Autónoma de Madrid y presidenta de la CRUMA, en una entrevista.
El borrador de la ya desechada LESUC proponía un modelo de financiación dividido en tres partes: una básica, para personal e inversiones; otra por necesidades específicas, como infraestructuras; y una tercera, por objetivos.
Los rectores han puesto siempre el foco en la financiación plurianual no solo para mantener el statu quo de los centros universitarios, sino para «poder avanzar y ofrecer un mejor servicio a la sociedad madrileña y española».
Ante esta situación, la coordinadora de las plataformas por las universidades públicas llevó a cabo varias movilizaciones el año pasado, destacando una huelga universitaria a finales de noviembre, que según sindicatos logró un seguimiento del 70%, con una participación del 90% en la UCM.
Su mayor exigencia ha sido que la asignación a los centros públicos alcance el 1% del Producto Interior Bruto (PIB) de la región. La inversión de 1.239,7 millones de euros a las universidades en los Presupuestos de 2026, 75,3 millones más que en 2025, fue calificada de «insuficiente» porque más bien representa un aumento del 0,44% al 0,46% del PIB.
