Asinem ha alertado acerca del nuevo Real Decreto de autoconsumo, advirtiendo que podría reducir el control ciudadano sobre la energía que producen y consumen. La patronal balear ha cuestionado el borrador del Ministerio para la Transición Ecológica por introducir la figura del gestor de autoconsumo en instalaciones colectivas, sin garantizar que esta persona sea un miembro del propio grupo. La organización subraya que esta medida podría concentrar decisiones clave en manos de terceros, debilitando, así, la soberanía energética de la ciudadanía y alejándose del espíritu de las directivas europeas que promueven un papel activo de los consumidores en la transición energética.
Asinem y el control ciudadano en instalaciones colectivas
La patronal balear advierte que la figura del gestor externo podría limitar la participación directa de los usuarios en la generación colectiva. El presidente de Asinem, Franco Mójer Julià, considera que la nueva figura del gestor de autoconsumo debería proteger los derechos de los consumidores asociados y que el cargo debería recaer en un miembro que pertenezca al sistema colectivo. Sin embargo, el proyecto de decreto permite que cualquier persona o empresa asuma este cargo, incluso sin participar en la instalación compartida, y carece de normas claras para el nombramiento del gestor y la definición de los umbrales de votación.
Inquietud en el sector energético
La Asociación de Empresas Instaladoras de Baleares (Asinem) ha manifestado su preocupación por las implicaciones del nuevo Real Decreto, que podría reducir el control de la ciudadanía sobre su energía. El presidente de Asinem, Franco Mójer Julià, advierte que esta figura debe garantizar los derechos de los consumidores. Según el borrador, el gestor podría ser cualquier persona física o jurídica, sin requerir su participación en la instalación de autoconsumo colectivo.
Riesgos en la toma de decisiones
El texto del decreto no establece de forma clara los procedimientos básicos para designar al gestor de autoconsumo ni las cuotas de voto necesarias para la toma de decisiones. Esto podría dar lugar a situaciones en las que un solo consumidor con mayoría de cuota impida el cambio de gestor, incluso si la mayoría de los miembros considera que las actividades del gestor no responden a sus intereses. Además, el decreto permite que la instalación de autoconsumo individual sin excedentes sea titularidad de un tercero, lo que podría generar que una entidad distinta del consumidor controle la instalación.
La organización ha advertido que esto no es coherente con las Directivas europeas 2018/2001 y 2019/944, que establecen que la ciudadanía tiene un papel activo en el proceso de transición energética.
Titularidad de terceros en autoconsumo individual
Mójer ha recalcado que reducir la participación de los usuarios en la generación de energía amenaza la titularidad de la ciudadanía y la industria en los autoconsumos. Esta situación podría afectar su capacidad para reducir su factura de la luz y contribuir a la transición energética. El presidente de Asinem ha enfatizado que la titularidad de los autoconsumos colectivos permite que la ciudadanía sea su propia gestora de la energía, constituyendo una oportunidad para avanzar en su independencia y darles poder en la toma de decisiones sobre la energía que producen y utilizan.
Asinem está valorando la propuesta del Real Decreto, orientada a fomentar la generación distribuida y el despliegue de instalaciones de autoconsumo, pero solicita que se consideren sus observaciones para mejorar la redacción y aplicación del mismo.
El sector pide ajustes antes de la aprobación definitiva
La patronal balear se suma a la preocupación manifestada la semana pasada por la Federación Nacional de Empresas de Instalaciones Eléctricas, Telecomunicaciones y Climatización de España (Feniele) al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Existe el temor de que un único consumidor con participación mayoritaria pueda bloquear un cambio de gestor, incluso si la mayoría de los miembros no está de acuerdo. La propuesta también permite que terceros sean propietarios de instalaciones individuales sin excedentes, una situación que, según la asociación, contradice las Directivas (UE) 2018/2001 y (UE) 2019/944, que promueven la participación ciudadana activa en la transición energética de los países miembros.
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