El secretario de Organización y coportavoz de Podemos, Pablo Fernández, ha reiterado este lunes el ‘no’ de la formación morada al traspaso de inmigración a Catalunya por ser «una línea roja» y tener, a su juicio, motivos claros y abiertamente racistas. Fernández también se ha referido a Junts, a quienes ha atribuido tener postulados abiertamente racistas y xenófobos.
En una entrevista en La 2 y Ràdio 4, Fernández aseguró: «Estamos hablando de una ley que en su preámbulo, en su exposición de motivos, llega a decir barbaridades racistas, como que la inmigración es un problema y es un peligro para la cohesión social. Y, evidentemente, nosotros aquí no vamos a votar a favor, estamos radicalmente en contra».
El líder de Podemos afirmó que Junts tiene postulados, según él, abiertamente racistas y xenófobos, argumentando que la propuesta de ley responde a una pugna de los posconvergentes con Alianza Catalana: «Esta proposición de ley se debe a esa pugna que Junts tiene con Alianza Catalana para ver quién es más racista».
Respecto a las palabras del secretario general de Junts, Jordi Turull, que tachó de anticatalanismo que partidos como Podemos vean racista el texto sobre la delegación de competencias de inmigración, Fernández se refirió a ellas como «una auténtica tontería», y reforzó que su formación está a favor del derecho a decidir del pueblo catalán.
LEGISLATURA
Fernández subrayó que es «mentira» que Podemos quiera elecciones, enfatizando que lo que su partido desea es que el Gobierno implemente políticas de izquierdas. En sus palabras, «si este gobierno en algún momento quiere llevar a cabo e implementar medidas progresistas y de izquierdas, pues tendrá mucho más sencillo contar con los votos de Podemos», citando ejemplos en distintas áreas como vivienda, transportes o la ruptura de relaciones con Israel.
Finalmente, en relación a las absoluciones por supuestos fallos en las pulseras telemáticas de maltratadores tras la alerta de la Fiscalía General del Estado (FGE), consideró un «bulo» la atribución del ministerio, que encabeza la ministra Ana Redondo, a un error técnico, ya que, según Fernández, las pulseras nunca han dejado de funcionar y son absolutamente eficaces y efectivas para impedir agresiones a las mujeres maltratadas.
