El Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía ha inaugurado su programación para la temporada 2025-2026, marcada por una defensa contundente del uso del ‘Guernica’ de Pablo Picasso como símbolo de libertad ante los conflictos bélicos contemporáneos, como la ofensiva israelí en Gaza. El director de la pinacoteca, Manuel Segade, ha subrayado en este contexto la pertinencia del ‘Guernica’ como una pieza pública que evoca la lucha contra la guerra.
En el evento de presentación, Segade citó un meme que circula en redes sociales, donde se muestra a una de las figuras del ‘Guernica’ sobre la bandera de Gaza, como un símbolo de resistencia y liberación. «El ‘Guernica’ ha acompañado otras guerras, desde la de Vietnam hasta la crisis en Ucrania y ahora la situación en Palestina», afirmó. Esto, según él, refleja cómo el arte contemporáneo sigue siendo relevante e impactante en la actualidad.
En continuidad con este enfoque, el Reina Sofía presentará en marzo el ciclo denominado ‘La historia no se repite, pero rima’, que conectará el ‘Guernica’ con obras de otras culturas y períodos históricos, comenzando con ‘African Guernica’ del artista sudafricano Dumile Feni, una obra que denuncia el apartheid.
Además, Segade enfatizó la importancia de «recuperar» a la artista Maruja Mallo, una figura clave de la generación del 27, quien aún no ha recibido el reconocimiento que merece. «Que no se conozca a Maruja Mallo es un drama», lamentó, destacando la necesidad de una retrospectiva que la coloque en el lugar que le corresponde en la historia del arte.
El inicio de esta programación incluirá la exposición temporal ‘Maruja Mallo. Máscara y compás’, que dará comienzo el 8 de octubre, seguida por una retrospectiva de las obras de Juan Uslé, entre otras iniciativas que resaltan la producción de artistas contemporáneos.
Latinoamérica también tendrá un espacio destacado en este ciclo, comenzando con una intervención de la artista peruana Andrea Canepa en el Palacio de Cristal, y una retrospectiva del argentino Alberto Greco. Fernando Sánchez Castillo reabrirá el Palacio de Velázquez, mientras que las obras de Felix Gonzalez-Torres centrarán la atención en mayo, destacando la respuesta del arte a la crisis del SIDA.
Segade también comunicó que la colección permanente será reubicada en la cuarta planta del Edificio Sabatini, celebrando su 40° aniversario en 2026. Esta nueva etapa busca ofrecer una experiencia ordenada y racional en el recorrido por la historia del arte contemporáneo desde España, abarcando obras de más de doscientos artistas jóvenes con un enfoque en Latinoamérica.
En otro punto de su intervención, Segade comentó acerca del «acercamiento» del Museo Nacional del Prado al arte contemporáneo a través de exposiciones que incluyen a Juan Muñoz. Consideró que este acercamiento beneficia tanto al Prado como al Reina Sofía, sugiriendo que más público para el arte contemporáneo es positivo para todos los museos. «No podemos salir más ganando», concluyó.
