El actor argentino Nahuel Pérez Biscayart, durante una entrevista con EFE en Santander, expresó su preocupación por la situación en Palestina, donde enfatizó la necesidad de tomar acciones urgentes más allá de «discursos bonitos y llenos de supuesta humanidad» para «salvar las vidas que se están perdiendo».
«Es duro pensar qué podemos hacer cuando, en realidad, lo que hace falta es una intervención militar frente a un estado genocida como el de Israel, que está diezmando y haciendo desaparecer una población entera», afirmó el actor en el Centro Botín de Santander.
Pérez Biscayart, conocido por su destacada participación en películas como ‘120 latidos por minuto’, ‘Un año, una noche’ y ‘Jockey’, fue honrado en Santander con el Faro Dos Orillas, un reconocimiento que simboliza el puente entre el cine iberoamericano y el español, otorgado por el Festival de Cine de la capital cántabra.
El intérprete describió la situación en Gaza como un «exterminio y dominación», subrayando que «causan un dolor difícil de recomponer», al indicar que la aceptación de las imágenes espeluznantes se ha vuelto una normalidad.
Plataforma de denuncia
«Estamos en un momento muy bisagra de aceptar el horror y normalizarlo o de despertarnos y decir: ‘No, aquí tiene que haber un límite’», reflexionó el artista, quien considera el cine como un «espejo o puente» con una «utilidad profunda para transformar».
Pérez Biscayart destacó que, como figura pública, debe utilizar su voz como plataforma para hablar sobre el «exterminio» y la «normalización del horror», compartiendo que no concibe vivir de otra manera, ya que es la única forma de «no soltar el hilo de empatía, amor, unión, solidaridad y cooperación».
En este contexto, expresó que el uso de su voz para denunciar «es un acto de amor», aunque reconoció que muchas personas optan por no hacerlo por miedo a perder privilegios. También invitó a discutir estos temas «antes de que sea demasiado tarde», advirtiendo que después el dolor será mayor «por ser cómplices silenciosos de un proceso de genocidio» que, agrega, «no es el único del mundo».
«Poner la lógica de la guerra como única solución a las cosas es una decadencia humana; ahí no vamos a experimentar nada que se parezca al amor, ese lugar único que nos da cobijo, lo único que nos conecta», concluyó.
Conectividad cinematográfica
El actor también se refirió al galardón que recibió, el Faro Dos Orillas, describiéndolo como «muy bonito» debido al simbolismo que implica la idea de un faro y las orillas, representando la expansión del cine, que no tiene un anclaje físico y se encuentra presente en múltiples lugares.
«Es importante que haya un contacto entre todos los continentes y entre todos los lugares del mundo. Por eso pienso en dos, tres, cuatro y cinco orillas», argumentó. Pérez Biscayart aboga por «expandir las fronteras», considerando que «la verdadera revolución existirá cuando no existan más fronteras». Celebra, por tanto, que los países no tengan que depender del «norte global» para tener comunicación y participación creativa en una película.
