Madrid (EFE) – Tras el desarrollo embrionario, el nacimiento de nuevas neuronas no se detiene, sino que continúa en la vida adulta en algunas regiones del cerebro. Sin embargo, un reciente estudio ha revelado que este proceso se ve alterado en personas con enfermedades mentales, así como en aquellas que consumen alcohol o drogas.
La investigación, liderada por expertos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y publicada en la revista Cell Stem Cell, ha comprobado que el hipocampo—una región del cerebro esencial para el aprendizaje, la memoria y la regulación de las emociones—contiene células madre responsables de la generación de nuevas neuronas en la vida adulta.
Este estudio demuestra no solo que la neurogénesis es un proceso real y activo en los seres humanos en etapa adulta, sino que también es vulnerable en individuos con depresión, esquizofrenia y trastorno bipolar, así como en aquellos con consumo de alcohol o drogas. Según los autores, los hallazgos subrayan la importancia de continuar investigando la neurogénesis en el cerebro humano, ya que podrían tener importantes implicaciones clínicas.
Neurogénesis Adulta
Para llevar a cabo el estudio, el equipo utilizó muestras de tejido cerebral postmortem de 59 sujetos; 14 neurológicamente sanos como grupo control y 15 con depresión, 15 con esquizofrenia y 15 con trastorno bipolar, provenientes del Neuropathology Consortium, el banco de cerebros del Stanley Medical Research Institute en EE. UU.
Mediante técnicas desarrolladas en el laboratorio de María Llorens-Martín en el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (CBMSO), el equipo realizó tinciones para visualizar las células madre en una región del hipocampo denominada giro dentado, caracterizando así el entorno en el que se desarrollan nuevas neuronas.
María Llorens-Martín, investigadora del CBMSO y líder del estudio, explicó: «No solo vimos que las células madre están ahí, dividiéndose en otras células que son las que finalmente se convierten en neuronas nuevas que se integran en el circuito cerebral, sino que también pudimos caracterizar su microentorno, observando las células de microglía, los astrocitos y los vasos sanguíneos, lo cual ha sido de vital importancia para el estudio».
En investigaciones previas, el equipo había observado que las enfermedades neurodegenerativas afectan a las neuronas en fases avanzadas de maduración. Sin embargo, en este estudio hallaron que en trastornos psiquiátricos, la neurogénesis se altera en etapas iniciales de división de las células madre, impidiendo su proliferación y la producción de nuevas neuronas.
«Vimos que en los tres trastornos mentales hay un descenso de la división de las células madre. Dependiendo de la enfermedad, algunas neuronas inmaduras también se ven afectadas en diferentes puntos de su maduración», detalló.
Además, se descubrió que en todas las enfermedades psiquiátricas estudiadas, se produce una alteración de los vasos sanguíneos en el hipocampo, un hallazgo muy relevante. «Aunque se podría pensar que tener más vascularización es positivo, creemos que realmente está amplificando las señales de neuroinflamación causadas por estas patologías, lo que podría dañar a las células madre, que son muy sensibles a los cambios en su entorno».
Según precisó Llorens-Martín, «cuanto más dura la enfermedad, mayor es el daño vascular. Creemos que esto puede estar relacionado con los daños observados en neurogénesis».
Alcohol, Drogas y Aspectos Demográficos
El estudio también revela que en individuos sanos, el ‘consumo social’ de alcohol (una o dos consumiciones diarias) genera cambios en la neurogénesis equivalentes a los provocados por el consumo moderado de bebidas alcohólicas. En pacientes con enfermedades psiquiátricas, el daño es mayor en la medida que aumenta el consumo de alcohol.
En relación con las drogas, la investigación mostró que su consumo «agrava enormemente los daños, no solo en las células madre, sino también en las neuronas inmaduras, es decir, afectando todo el proceso de neurogénesis», advirtió Llorens-Martín.
Sin embargo, en pacientes que seguían un tratamiento con antipsicóticos, se observó que los medicamentos utilizados para tratar los síntomas de la enfermedad podían revertir las alteraciones en la neurogénesis.
Finalmente, el equipo descubrió que las alteraciones en neurogénesis son más acusadas en mujeres en todos los trastornos psiquiátricos, «un hallazgo muy relevante que podría estar relacionado con el hecho de que las enfermedades mentales no afectan igual a hombres que a mujeres», lo que demuestra la necesidad de seguir investigando para determinar «si lo que vemos es la causa o la consecuencia de la enfermedad».
