China, siendo uno de los mayores mercados mundiales para la carne de cerdo, representa una oportunidad clave para las exportaciones españolas. Sin embargo, la medida adoptada por Pekín que implica el aumento de tarifas a los productos porcinos provenientes de Europa, pone en riesgo la competitividad de las empresas españolas en dicho mercado.
Una muerte anunciada para el sector, recuerdan los ecologistas. Y es que a su juicio, esto es solo la puntilla para un sector que se basa en un modelo productivo masivo, intensivo, de carácter exportador y donde no resulta para nada sostenible. La alternativa, entonces, pasa por la ganadería extensiva y la agroecología: preservación de ecosistemas, reducción de gases de efecto invernadero, sostenibilidad económica y social y seguridad alimentaria entre otros beneficios.
Los aranceles chinos: golpe de efecto a la ganadería porcina española y su insostenible modelo
La reciente decisión del gobierno de China de imponer aranceles a la importación de cerdos europeos ha puesto en alerta al sector porcino industrial español. En este sentido, ecologistas quieren manifestar que esta crisis es síntoma de la profunda insostenibilidad de un modelo de producción que depende de la exportación masiva y deja a la ciudadanía, al medio rural y al medio ambiente las consecuencias de sus impactos.
En conclusión, la situación actual del sector porcino en España es crítica, y la reacción de China puede ser vista como un punto de inflexión que obliga a la industria a reconsiderar sus prácticas y buscar alternativas más sostenibles.
