MADRID, 22 de junio de 2023 – El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza ha inaugurado este lunes ‘Carmen Laffón. Variaciones’, una gran exposición de la pintora y escultora sevillana Carmen Laffón, quien fue la segunda mujer en ingresar en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid como académica de número.
«Ha sido una artista que, de un contexto más local (más español de Sevilla, de Madrid), ha ido hacia el mundo desde muy pronto, pero con los años cada vez más. Y ha ido relacionando su obra cada vez más con las grandes corrientes, con los grandes movimientos del arte contemporáneo», ha explicado el director artístico de la pinacoteca, Guillermo Solana, este lunes en rueda de prensa.
Una muestra única
La muestra, que podrá visitarse hasta el próximo 27 de septiembre, gira en torno al «personalísimo» mundo figurativo de la artista y presenta las ideas o motivos centrales de sus composiciones, que se repiten como variaciones y series a lo largo de sus más de sesenta años de carrera, en los que vivió a caballo entre Sanlúcar (Cádiz), Sevilla y Madrid.
La monográfica está compuesta de 77 obras organizadas en 9 temáticas que incluyen óleos, carboncillos y esculturas, los cuales giran, principalmente, alrededor de la naturaleza muerta y el paisaje. Estos dos géneros son fundamentales en su extensa obra, realizada entre 1956 y 2021, año en que falleció. Sin embargo, el Thyssen se centra en su creación desde el año 1992.
Se trata de la primera exposición que se celebra tras su fallecimiento, lo que la convierte en una muestra «especial», según ha asegurado Solana. Fue propuesta al Thyssen por su comisaria, Paula Luengo, quien ha visitado «a cada coleccionista» para que prestara las obras que componen ‘Carmen Laffón. Variaciones’. La familia de la artista es quien más piezas ha prestado.
Evolución artística de Carmen Laffón
Laffón comenzó su carrera representando objetos y paisajes desde una perspectiva realista, pero con el tiempo se interesó más por la pintura en sí misma que por lo que representa, llegando casi a alcanzar la abstracción. Así, realiza sus composiciones a base de veladuras y manchas difuminadas.
«En la pintura de Carmen hay esta tendencia a lo cíclico, a volver una y otra vez sobre los mismos motivos y a no dar nada por concluido», ha precisado Solana.
Temáticas de exposición
Las nueve secciones que componen la muestra están dedicadas a sus iconografías más frecuentes: la muñeca Marcelina, la cuna, los cestos, los armarios, el Coto de Doñana, las viñas, la cal y las salinas.
El primer capítulo de la exposición está dedicado a la muñeca Marcelina, de la cual su sobrino Manuel ha desvelado que pertenecía a su amiga y también artista sevillana Teresa Duclós. Este capitulo se complementa con el tema de la cuna, reuniendo dos parejas de óleos, de 1965 a 1995, que conectan con la infancia.
La primera pareja de Marcelinas forma parte de lo que podría considerarse la primera serie realizada por Laffón en los años sesenta, con una atmósfera onírica que recuerda al realismo mágico, según ha explicado Luengo.
También dividen el recorrido de la muestra los bodegones, un género que permitió a Laffón experimentar con formatos y técnicas a través de «objetos de uso modesto»; los objetos, presentes en los años tempranos de su carrera; o el paisaje urbano de las dos ciudades en las que vivió, Madrid y Sevilla.
El Coto de Doñana
El Coto de Doñana es el entorno en el que la artista desarrolló de manera más «personal» su pintura y tiene un papel protagonista en la muestra, con una serie de vistas horizontales en tonos pastel.
De todas las obras expuestas, la comisaria ha indicado que dos –‘La terraza Madrid’ y una de las máquinas de coser– han sido restauradas para la muestra.
Aunque Solana ha asegurado que el hecho de dedicar grandes exposiciones temporales a mujeres artistas está «en el corazón» de la pinacoteca, ha precisado que el caso de Laffón no es «una recuperación» de una obra desconocida, sino un «reconocimiento» al que el Thyssen se suma.
