MADRID, 16 de junio de 2026 – El activista, divulgador y escritor Ousman Umar, cuya historia inspira la película Viaje al país de los blancos, ha reivindicado que «la prioridad debe ser humana, no nacional». En este contexto, ha advertido que España está «desaprovechando» el potencial de miles de personas migrantes que podrían contribuir a la sociedad y a la economía si regularizaran su situación.
Umar lamentó que se escuchen mensajes que promueven el nacionalismo en el ámbito de la inmigración. «La camiseta que llevas seguramente esté hecha de algodón y en España no hay campos de algodón. Solo pido reflexionar un poquito, no pido mucho, y así se darían cuenta de que de lo que hay que hablar es de prioridad humana, no nacional», afirmó en una entrevista relacionada con el estreno en cines de la película el próximo 26 de junio.
Desaprovechando el potencial migrante
El elevado número de solicitudes de regularización extraordinaria -900.000 según el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones- evidencia que existen muchas personas que ya viven en España cuya capacidad está siendo «desaprovechada». «Todas esas personas están viviendo aquí de una forma desaprovechada. Son gente fuerte que podrían contribuir a nuestra sociedad y al crecimiento económico», señaló, enfatizando que en lugar de estar al margen de la sociedad, deberían estar legalmente contribuyendo al país.
Ante quienes creen que una regularización podría incentivar nuevas llegadas, Umar recordó que la emigración española también existió, citando las pateras que partieron hacia Venezuela tras la Segunda Guerra Mundial: «Aquellas pateras no eran de ghaneses, ni senegaleses, ni malienses. Eran españoles», subrayó.
Un cambio de enfoque ante la migración
Umar considera que el debate europeo sobre inmigración está centrado en levantar «muros» y establecer diferencias entre personas en lugar de abordar las causas de la migración. «Lo que está ocurriendo ahora es un afán de poder. No creo que se promueva la ideología contra los migrantes por ignorancia. Solo lo hacen por intereses propios del poder», afirmó.
Sin embargo, evita buscar culpables y prefiere centrar su atención en quienes trabajan para mejorar la situación. «Lo único que nos puede cambiar es el amor puro», aseveró, poniendo énfasis en el trabajo de aquellos que han luchado por promover el bienestar migrante.
La vida de Ousman Umar
Más allá del debate migratorio, Umar se identifica con el personaje de Benjamin Button, debido a su vida que transcurrió a la inversa. «Mientras que los niños en Occidente crecen protegidos, yo cuando nací, automáticamente tuvieron que deshacerse de mí. A los 9 años tuve que empezar a trabajar para sobrevivir», relata. Tras llegar a España, una familia le dio cobijo y «volvió a nacer», recibiendo la atención que nunca tuvo en su infancia.
Una fortuna que quiere compartir
Umar insiste en que no quiere ser visto como «un caso de éxito» ni como «un héroe», sino como una persona que tuvo «la fortuna indescriptible de llegar viva» tras cinco años de travesía desde Ghana. «No estoy demostrando cuánto talento poseo, sino la esperanza en la humanidad», afirmó, explicando que su energía está canalizada hacia la construcción de escuelas en su país natal para ofrecer a los niños oportunidades.
Compromiso con la educación y la comunidad
Ha fundado la ONG NASCO Feeding Minds para evitar que historias como la suya se repitan. Ha colaborado con las Naciones Unidas, participando incluso en el Foro Mundial de las Migraciones. En 2022, dio un discurso ante líderes mundiales, donde se mostró optimista sobre los avances en su país. «Los grandes cambios vienen por pequeñas acciones», concluyó, recordando una cita de la Madre Teresa de Calcuta sobre cómo individuos pueden cambiar el mundo.
Evolución del sistema de acogida
Veinte años después de su llegada a España, Umar reconoce que había «muchas lagunas» legales y destaca la importancia de haber encontrado apoyo en su adolescencia. «Me siento tan agradecido por la acogida que he tenido», dijo, a la vez que enfatiza su compromiso por trabajar en las causas que impulsan la emigración.
Reviviendo su infancia para la película
En Viaje al país de los blancos, Umar no solo inspira la historia, sino que también participa como actor, interpretándose a sí mismo en un papel que resultó ser más duro de lo que esperaba. «El rodaje me obligó a ‘volver a mirar a los ojos’ del niño que fui», confesó. A pesar de los momentos difíciles, decidió continuar, convencido de que la película puede generar empatía y contribuir a cambiar vidas.
