MADRID, 11 de junio – El presidente de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), el doctor Javier de Castro, ha presentado este jueves la campaña ‘Defiende tu próstata’, una iniciativa destinada a visibilizar esta enfermedad e incidir en la importancia de su detección precoz. Esta detección, según De Castro, ofrece «mejoras» en «una posible curación» y «en calidad de vida», lo que motiva la petición de un cribado poblacional desde los 50 años, considerado «fundamental».
«Es necesario que los varones den un paso al frente» y abandonen «el hermetismo» que, en ocasiones, les caracteriza, afirmó durante la presentación de esta acción impulsada por la SEOM, la Asociación Española de Urología (AEU), la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR), la Asociación Nacional de Cáncer de Próstata (ANCAP), la asociación TheMoveMen y la compañía farmacéutica Recordati.
La campaña fue lanzada coincidiendo con la celebración del Día Mundial del Cáncer de Próstata, el 11 de junio, y cuenta con el exentrenador de la Selección Española de fútbol, Vicente del Bosque, como embajador. Además, se ha vinculado al inicio del Mundial, también celebrado en estas fechas. Se llevarán a cabo diversas acciones, incluyendo la distribución de cordones azules en hospitales de Madrid y Zaragoza, en la línea 1 del Metro de Madrid, y en el Congreso de la AEU que se realiza en la capital.
«Cuando proponemos que el sistema incorpore un programa de cribado encontramos resistencia por el impacto que puede tener», sostuvo De Castro, quien añadió que este cribado «debe ser incorporado», tal como indica la normativa europea. Esto fue respaldado por Santiago Gómez, vicepresidente primero de ANCAP, quien explicó que «la Comisión Europea mandató que, además de los cribados existentes, se incorporaran los de cáncer de pulmón, el de próstata y, en ciertos casos, el gástrico».
El ‘screening’ disminuye la mortalidad en un 13%
De Castro destacó que “este ‘screening’ debe ser «ordenado» y implementado «por las autoridades sanitarias», ya que «lo que falta en este momento” es una estrategia efectiva, dado que la actual no tiene impacto en la mortalidad. Se planifican iniciativas en Galicia, Manresa y diversas ciudades europeas para demostrar los resultados del estudio europeo de cribado, que señala una disminución de la mortalidad por cáncer de próstata en un 13 por ciento.
A su juicio, «se pretende realizar este proceso en varias ciudades europeas antes de hacerlo, entre comillas, obligatorio», aunque reconoció que «hay reticencias en la incorporación de estos sistemas». De Castro insistió en que este cribado «puede ser muy importante para salvar vidas y para reducir los costes sanitarios derivados del tratamiento de una enfermedad avanzada respecto a la detección precoz».
El doctor Luis Martínez-Piñeiro, miembro de la AEU, comentó que «el cribado efectivo es el poblacional, dirigido a toda la población masculina a partir de cierta edad», y debe ser «establecido y controlado por las instituciones». En este sentido, argumentó que «la detección ocasional no disminuye el cáncer».
Martínez-Piñeiro también hizo hincapié en la simplicidad del proceso: «Es un simple análisis de sangre». Animó a los hombres a realizárselo desde los 50 años e incluir el estudio del PSA, que determina el diagnóstico de este tipo de cáncer, el cual es un «gran desconocido». Esto explica que muchos varones sean diagnosticados tardíamente, lo que podría evitarse con una detección más temprana y con mejores resultados en el tratamiento.
Con el propósito de fomentar la detección precoz, se recordó que «en etapas iniciales, la enfermedad no presenta síntomas, es completamente asintomática», resaltando que evitar acudir al urólogo «es un concepto erróneo». «La mayoría de los pacientes diagnosticados tardíamente presentan un PSA muy elevado, indicando que la enfermedad está demasiado avanzada para ser tratada», lamentó, insistiendo en la necesidad de realizar análisis de sangre, sobre todo si hay antecedentes familiares.
En este sentido, Salvador López, director general de Recordati España, subrayó que el análisis debe realizarse «a partir de los 45 años si hay un factor de riesgo» y destacó la importancia del «autocuidado» en los hombres, quienes a menudo carecen de esta conciencia, a diferencia de las mujeres que se someten a mamografías para detección de cáncer, pese al dolor que pueden causar.
Identificar el azul como el color de esta enfermedad
La campaña también busca «llegar al público general» y asociar el color azul con el cáncer de próstata. La meta es «avanzar en el conocimiento científico» y «sensibilizar a médicos más jóvenes sobre los avances y motivar a la sociedad y a los pacientes a hacerse conscientes de esta realidad», manifestaron los organizadores.
De Castro apuntó que cuando la enfermedad se detecta de forma tardía, tiene un impacto negativo «en las relaciones de pareja y a nivel social», y puede causar «incapacidad laboral». Por ello, reconoció que muchas veces la pareja del paciente desempeña un papel crucial en la motivación para acudir a las revisiones, que además pueden ayudar a abordar otros aspectos de la salud, como el riesgo cardiovascular.
Santiago Gómez evidenció que esta enfermedad no está en la «conversación pública» debido a los «tabúes, silencios y vergüenzas» que la rodean, y lamentó que existe una «concepción hegemónica y machista de la masculinidad». Rechazar tales ideas otorga al paciente la oportunidad de buscar «autonomía, dignidad y participación», subrayando así la relevancia de las asociaciones en este ámbito.
Javier Alcázar, presidente de TheMoveMen, concluyó que el comportamiento de los hombres hacia su salud es influenciado por «la educación recibida», lo que les dificulta «exteriorizar» sus problemas y mantener un concepto de virilidad que no prioriza la salud. «Hemos delegado nuestra salud en las mujeres y eso necesita cambiar», afirmó.
Finalmente, la doctora Patricia Diezhandino, presidenta electa de la SEOR, explicó que «incluso cuando la enfermedad es metastásica, existen muchos avances» que permiten «intentar cronificar» los casos. Destacó que el diagnóstico precoz marca una gran diferencia en el tratamiento, que abarca desde cirugía hasta radioterapia, ofreciendo una supervivencia del 90 por ciento a 10 años.
Los expertos han identificado este tumor como «el más frecuente en varones y la segunda causa de muerte por cáncer» en este grupo poblacional, solo detrás del cáncer de pulmón. La incorporación de biomarcadores moleculares y el desarrollo de nuevas terapias están permitiendo personalizar las decisiones terapéuticas según las características clínicas y biológicas de cada paciente.
