
MADRID, 20 de mayo 2023 – El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha advertido que el riesgo de una epidemia de ébola es «alto» en la República Democrática del Congo (RDC) y Uganda, así como a nivel regional, aunque a nivel mundial se mantiene como «bajo».
En una reciente rueda de prensa, Tedros recordó que el pasado domingo se declaró una emergencia de salud pública de importancia internacional debido a los brotes de ébola en estas dos naciones. «Tomé esta medida de conformidad con el Artículo 12 del Reglamento Sanitario Internacional, tras consultar con los Ministros de Salud de la RDC y Uganda, y en vista de la necesidad de actuar con urgencia», destacó.
A pesar de la declaración, aclaró que la situación no constituye una emergencia pandémica, la clasificación más alta según el Reglamento Sanitario Internacional. «Tras declarar la Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional, convoqué inmediatamente a un Comité de Emergencia que se reunió ayer y acordó que la situación sí constituye una emergencia de salud pública, pero no una emergencia pandémica», precisó Tedros.
Hasta el momento, se han confirmado 51 casos en la RDC, en las provincias septentrionales de Ituri y Kivu del Norte, incluidas las ciudades de Bunia y Goma. «Sabemos que la magnitud de la epidemia en la RDC es mucho mayor», añadió.
Por su parte, Uganda ha informado a la OMS sobre dos casos confirmados en la capital, Kampala, incluyendo un fallecimiento, entre individuos que viajaron de la RDC a Uganda. También ha surgido un caso de un ciudadano estadounidense que trabajaba en la RDC y ha dado positivo, siendo trasladado a Alemania para recibir atención.
El director general de la OMS ha señalado que existen varios factores que generan preocupación sobre un posible aumento en la propagación del virus y las muertes asociadas. Además de los casos confirmados, hay casi 600 casos sospechosos y 139 muertes sospechosas. «Prevemos que estas cifras seguirán aumentando, dado el tiempo que el virus estuvo circulando antes de que se detectara el brote», agregó.
Tedros también recalcó que «se han registrado muertes entre trabajadores sanitarios, lo que apunta a una transmisión asociada a sus labores», y destacó el «significativo movimiento de población en la zona» de Ituri, que atraviesa una «gran inseguridad» ante el resurgimiento del conflicto desde finales de 2022.
La epidemia actual es causada por el virus Bundibugyo, una variante del virus del ébola para la cual no existen vacunas ni tratamientos aprobados. Ante esta situación, Tedros enfatizó la necesidad de tomar medidas urgentes para frenar la propagación del virus y salvar vidas.
«La OMS cuenta con un equipo en el terreno que apoya a las autoridades nacionales en su respuesta. Hemos desplegado personal, suministros, equipos y fondos. Para reforzar nuestra respuesta, he aprobado 3,4 millones de dólares adicionales del Fondo de Contingencia para Emergencias, lo que eleva el total a 3,9 millones de dólares», declaró.
Iniciativas urgentes para contener el brote
Lucille Blumberg, presidenta del Comité de Emergencias, subrayó que hay una urgente necesidad de movilizar recursos, personal adicional y potenciar la investigación y desarrollo de contramedidas. «La vigilancia, identificación de contactos, prevención y control de infecciones, así como la protección del personal sanitario y de sus familias son absolutamente prioritarias, al igual que la protección de vidas y medios de subsistencia», indicó Blumberg.
El doctor Vasee Moorthy de la OMS ha reiterado que no existen vacunas ni tratamientos aprobados para la cepa Bundibugyo, aunque se está trabajando en el desarrollo de potenciales vacunas, lo cual podría llevar entre seis y nueve meses.
La doctora Anaïs Legand enfatizó la prioridad inmediata de establecer una plataforma de respuesta que incluya un centro de tratamiento seguro y optimizado, así como vías adecuadas para la derivación de pacientes, con el fin de garantizar la detección y atención temprana de todos los casos sospechosos mientras se organizan los ensayos para posibles terapias prometedoras.
En relación con las restricciones de viaje a Uganda y la República Democrática del Congo, el doctor Abdirahman Mahamud ha respaldado el rastreo de contactos y la implementación de medidas de aislamiento. «Nuestra recomendación es que todos los contactos y todos los casos no viajen. Este es el primer paso de protección en términos de seguridad sanitaria global», concluyó.
