MADRID, 18 de mayo – Repsol, en consorcio con la compañía australiana Santos, ha comenzado a producir petróleo en Pikka, ubicado en el North Slope de Alaska, Estados Unidos. La compañía energética ha informado que ya se ha establecido un flujo de petróleo a través del sistema automatizado de transferencia de custodia (LACT) y que este está entrando en el oleoducto de venta.
Se espera que la producción aumente para alcanzar una cota prevista de 80.000 barriles de petróleo brutos diarios en el tercer trimestre del año. Los primeros ingresos por ventas también se anticipan en el mismo periodo, con los socios alternando los envíos de cargamentos.
Repsol posee una participación del 49% en este proyecto, mientras que Santos posee el 51% restante y actúa como operador. Josu Jon Imaz, consejero delegado de Repsol, ha destacado la importancia de este hito: «Hace unos años tomamos la decisión estratégica de desarrollar este activo, descubierto por la propia compañía en la región del North Slope. Hoy, esta apuesta empieza a dar sus frutos. La entrada en producción de Pikka contribuirá de forma decisiva a revitalizar la producción petrolera de Alaska tras décadas de declive y consolidará al proyecto como un importante centro de producción en la zona.»
Este avance también refuerza el compromiso a largo plazo de Repsol con el desarrollo energético en Estados Unidos, especialmente en Alaska. Pikka es el primer proyecto de Repsol en comenzar la producción en el North Slope, donde la compañía fue pionera en el descubrimiento de la formación Nanushúk.
La producción de este activo representa el 19% de la producción actual en Alaska, generando los primeros volúmenes significativos de crudo en décadas en este estado.
28 Pozos Perforados en la Primera Fase
En la primera fase del proyecto Pikka se han perforado 28 pozos de desarrollo, con un total proyectado de 45 pozos operados desde una única plataforma de perforación, así como una planta de tratamiento de agua marina, un centro de operaciones remotas y oleoductos que se conectan con la infraestructura existente en la zona.
Repsol ha destacado que los resultados del desarrollo en esta fase proporcionan información relevante para futuras fases que contribuirán al crecimiento de Pikka «como un importante centro de producción en el North Slope, con infraestructuras existentes, una plantilla experimentada y un marco regulatorio sólido que refleja décadas de desarrollo energético en Alaska».
Desde 2011, Repsol ha perforado 20 pozos de exploración y evaluación en el North Slope, incluyendo el descubrimiento de Mitquq en la Unidad Quokka, donde se completó con éxito el pozo de evaluación Quokka 1 este abril, identificando un reservorio de petróleo de alta calidad. También se menciona el «histórico» hallazgo de Stirrup en la Unidad Horseshoe, el mayor descubrimiento convencional de petróleo en suelo estadounidense en los últimos 30 años.
El pasado noviembre, Repsol obtuvo 45 nuevas concesiones de exploración en una ronda estatal en Alaska, y en marzo, su compromiso con el estado se vio reforzado por la obtención de 42 nuevas licencias de exploración en la última ronda federal. «Ambos bloques de concesiones respaldan los planes de desarrollo futuro, fortaleciendo aún más la posición de la compañía y su potencial futuro en Alaska y en Estados Unidos», ha concluido la empresa.
