MADRID, 23 Ago. (EUROPA PRESS) – La producción argentina ‘La verdadera historia de Ricardo III’, dirigida por Calixto Bieito, aterrizará en los Teatros del Canal el 30 de septiembre para tratar la maldad humana que «forma parte de nuestra naturaleza biológica y psicológica». Desde su estreno en junio, se ha convertido en uno de los montajes más exitosos de la escena de Buenos Aires.
Esta historia sobre Ricardo III de William Shakespeare se presentará en España en los Teatros del Canal de la Comunidad de Madrid, dentro de su Canal Hispanidad. Protagonizada por Joaquín Furriel, una de las estrellas de la interpretación argentina, se exhibirá hasta el 9 de octubre en la Sala Roja Concha Velasco.
William Shakespeare escribió Ricardo III entre 1591 y 1592, cuando tenía 28 años. El personaje es un tirano ávido de poder, inspirado en el rey que gobernó Inglaterra durante menos de un año y que murió en combate en 1485, a la edad de 32 años, tras haber usurpado el trono a través de intrigas y crímenes. Ricardo III es considerado uno de los grandes villanos creados por Shakespeare, y su ambición desmedida lo convierte en un mito teatral, a pesar de su deformidad física.
La obra, estructurada en torno al monarca, advierte sobre los peligros de la ambición y el poder, poniendo en evidencia el arte de la manipulación y reflexionando sobre la oposición entre destino y libre albedrío.
El montaje, que se estrenó en Argentina, ha reunido nuevamente a Bieito y Furriel, quienes trabajaron juntos en una versión de ‘La vida es sueño’ de Calderón de la Barca en 2010. La adaptación que presenta Bieito se inspira en el descubrimiento en 2012 en un parking de Leicester de los restos de Ricardo III, autentificados mediante ADN de sus descendientes.
Brutalidad y angustia
A partir de este suceso, Bieito construye ‘La verdadera historia de Ricardo III’, una disección del turbulento y breve reinado del monarca, así como de la maldad humana que forma parte de nuestra naturaleza. El director reflexiona: «En las historias de los reyes de Shakespeare aparecen la violencia, el odio, la corrupción, la reflexión, la madurez, el desasosiego, la incertidumbre, la ira, la piedad… Muchas veces me pregunto qué haríamos sin estos cuentos, cómo podríamos explicarnos. Me resulta muy difícil y no creo que lo logre, pero intento entender un mundo donde las personas, la política, la cultura y la tecnología están completamente entrelazadas».
La puesta en escena de Bieito ofrece una experiencia performativa, expresada en la escenografía de Barbora Haráková Joly, donde un automóvil preside la escena, complementado por un universo sonoro creado por Janiv Oron, iluminación de Omar San Cristóbal y Bieito, junto a los efectos visuales y la adaptación de Adrià Reixach.
