
MADRID, 28 Abr. – El Comité Técnico de Árbitros (CTA) de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) ha reconocido que el VAR debió intervenir para sancionar un penalti por un agarrón de Beñat Turrientes sobre Carlos Martín en el inicio del partido entre Rayo Vallecano y Real Sociedad. A su vez, han determinado que la decisión de no sancionar un penalti en la jugada de Andrei Ratiu sobre Pablo Marín, que sí fue sancionado como pena máxima, fue correcta, al igual que la validación del gol del Real Betis en su empate contra el Real Madrid.
Opinión del CTA sobre el agarrón de Turrientes
En el segmento ‘Tiempo de revisión’, el CTA expresó su opinión sobre el agarrón «claro, ostensible y continuado dentro del área» de Beñat Turrientes a Carlos Martín en el minuto 3, en un encuentro que finalizó en empate 3-3. Según el comunicado, «Sujeta al atacante del Rayo Vallecano con ambos brazos, desentendiéndose completamente del balón». Desde esta perspectiva, las reglas del juego establecen que cualquier agarrón ostensible que impida al atacante disputar el balón se considera falta sancionable con penalti, especialmente si el defensor no tiene la intención de jugar el esférico.
El CTA añadió: «Para el CTA estamos ante un penalti claro por agarrón persistente. La decisión de campo es errónea y el VAR debió intervenir, dado que se trata de un error claro, obvio y manifiesto». Esto se refiere a la actuación de Guzmán Mansilla, árbitro de campo, y Pulido Santana, responsable de la sala VOR.
Decisiones polémicas en el choque del Rayo Vallecano y la Real Sociedad
Otro punto de controversia analizado fue el gol anulado al Rayo Vallecano en el minuto 69, que era el empate momentáneo 2-2, tras una llamada del VAR. La acción fue revertida para sancionar un penalti por la falta cometida por Andrei Ratiu sobre Pablo Marín, lo que había llevado el marcador a un momentáneo 1-3.
El análisis menciona que «un jugador de la Real Sociedad toquetea el balón y, de inmediato, el jugador del Rayo contacta ligeramente con el lateral de la bota del rival». El CTA se pronunció sobre este contacto: «Cuando el contacto es consecuencia del apoyo natural del pie tras una acción previa sobre el balón, el umbral de imprudencia queda al criterio del árbitro. Para el CTA, al no ser un error claro, obvio y manifiesto, el VAR no debía intervenir y debió respetar la decisión original del árbitro».
Análisis de otros incidentes arbitrales
El espacio también abordó la «sujeción leve» de Antony a Ferland Mendy en el minuto 93 del enfrentamiento entre Real Betis y Real Madrid, justo antes de que se anotara el gol del empate por parte de los verdiblancos. Se explicó que, para que un agarrón sea sancionable, debe haber una sujeción clara y una relación de causa y efecto entre la acción del atacante y el defensor, señalando que los contactos leves son asunto de interpretación arbitral.
El CTA calificó esta sujeción como «leve e interpretable, sin una relación causa-efecto clara», afirmando que «la interpretación del árbitro en el campo es correcta, y el VAR actúa adecuadamente al no intervenir, siguiendo los protocolos establecidos por el CTA».
Conclusiones sobre el pisotón de Maffeo
Por último, se examinó el pisotón de Pablo Maffeo sobre José Luis Gayà durante el descuento del partido RCD Mallorca-Valencia, que tuvo lugar después de que el capitán del Valencia disparara. El CTA argumentó que se trataba de un pisotón parcial con la parte delantera de la bota, y que en situaciones como esta, una vez que el balón ha sido centrado, el contacto debe ser «claramente temerario» para que se considere infracción.
En su evaluación, el CTA determinó que la temeridad no era clara ni evidente, al describirse como un pisotón parcial y delantero. La decisión del árbitro de no sancionarlo fue considerada correcta y, dado que no existía un error claro, obvio y manifiesto, el VAR actuó de manera adecuada al no intervenir.
