MADRID, 6 Feb. (EUROPA PRESS) – La selección española masculina de fútbol sala buscará este sábado (19:30 horas/Teledeporte) en el Arena Stozice de Ljubljana recuperar el trono continental en una final del Europeo 2026 ante su principal rival, Portugal, que defiende el título y el dominio que heredó precisamente de España.
Españoles y portugueses han cumplido con los pronósticos y serán los protagonistas de la final soñada seguramente de este Campeonato de Europa. Ambos equipos llegan al partido decisivo con pleno de victorias y se han mostrado como los mejores y más sólidos, a pesar de los apuros de los primeros en las semifinales ante la aguerrida Croacia.
La apuesta de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) por Jesús Velasco como seleccionador ha dado sus frutos y la heptacampeona de Europa y doble campeona mundial vuelve a estar en disposición de levantar un nuevo trofeo, una década después de hacerlo por última vez en la Eurocopa de 2016 ante Rusia por un claro 7-3.
Tras batir 2-1 a los croatas, consiguió su primera final en ocho años, un duelo que perdió en la prórroga contra Portugal por 3-2, precisamente en el mismo escenario donde intentará tomarse la revancha ante la considerada mejor selección del Viejo Continente en la actualidad. Entre los que estarán en el campo se encuentran Adolfo, André Coelho, Bruno Coelho, Pany Varela y Tiago Brito, además del seleccionador Jorge Braz, quienes son los únicos supervivientes de aquel choque.
Cuatro años después, en 2022, España tuvo la opción de recuperar el título, pero cayó en las semifinales ante los actuales campeones, que fueron capaces de levantar un 2-0 cuando dominaban los entrenados entonces por Fede Vidal, a poco más de diez minutos del final. Entre estos dos duelos, también se produjo otro encuentro en el Mundial de 2021, en cuartos de final, donde Portugal realizó una nueva remontada para llevarse el billete a las semifinales de un torneo que acabarían conquistando por primera vez en su historia.
Los de Jorge Braz, que defendieron su trono continental hace cuatro años al vencer a Rusia, ahora buscan el triplete para consolidar su era dominadora en Europa y acercarse a la que tuvo el fútbol sala español, campeón en cuatro ediciones consecutivas entre 2005 y 2012.
La final se presenta muy igualada, sin un favorito claro, y donde los pequeños detalles pueden decidir. España intentará no acusar la inexperiencia de algunos de sus jugadores en este tipo de citas ante un rival que llega con la ventaja moral de haberse llevado estos últimos encuentros importantes, que han mejorado una estadística total muy favorable a la doble campeona del mundo, que solo ha perdido cuatro de sus 37 choques con el país vecino. Cabe destacar que Jesús Velasco debutó en noviembre de 2024 como seleccionador ganando un amistoso a Portugal por 0-1.
VELASCO: «SABEMOS LA OPORTUNIDAD QUE TENEMOS Y LA QUEREMOS APROVECHAR»
A pesar de las dificultades, Jesús Velasco ha logrado formar un bloque muy sólido y competitivo, con recursos tanto individuales como colectivos, con los que intentará hacer daño a la actual campeona, que ha mostrado un gran poderío ofensivo (26 goles) y capacidad para remontar partidos, algo que ha hecho en tres ocasiones en el torneo, siendo la última ante Francia (4-1). Todo esto se produce a pesar de no contar con dos jugadores clave como el pivote Ziky Té y Joao Matos, aunque aún tiene frente a sí a jugadores a vigilar como Pany Varela, Erick o Tomás Paçó.
Esta situación de desventaja no ha sido vivida por la heptacampeona continental en este Europeo, donde ha ido por delante en todos sus encuentros y donde ninguna de sus rivales ha conseguido igualarles cuando han marcado.
«Es un día grande. Estamos todos encantados de estar aquí, disfrutando mucho, pero sabemos de la responsabilidad y la oportunidad que tenemos y que hay que aprovechar. Será un partido complicado, creo que hemos demostrado ser las dos selecciones más en forma y hemos ganado todos los partidos. Será una digna final, muy disputada y esperamos que sea espectacular», afirmó Jesús Velasco en declaraciones recogidas en la web de la RFEF.
El seleccionador recordó que sus partidos anteriores «han marcado la línea a seguir». «Vamos a intentar ser fieles a lo que hemos hecho. Yo solo quiero pensar en competir, hacer un muy buen partido y si ganamos, celebrarlo», sentenció.
Por su parte, Jorge Braz celebró haber «llegado al final del camino». «Ahora queremos terminarlo, pero construir este camino requiere más trabajo que terminarlo después porque ya estamos en la cima de la montaña y ahora se trata de plantar la bandera portuguesa allí. Es un partido contra un gran rival que nos traerá muchas dificultades y nos pondrá en esa posición en la que también nos gusta estar», remarcó en ‘uefa.com’.
