Feijóo denuncia la corrupción ante empresarios
El líder del Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo, ha hecho un contundente llamado a la ética y la decencia en la gestión pública durante su intervención en el XVIII Congreso Nacional de la Empresa Familiar, celebrado el 20 de octubre de 2025 en Burgos. En su discurso, criticó a aquellos que exigen facturas y comprobantes, afirmando que son los mismos que no han visto o han ignorado la corrupción más cercana.
Feijóo subrayó la importancia de reconocer que cada euro que gestiona un gobierno proviene del esfuerzo de ciudadanos anónimos, un hecho que, según él, merece respeto, rigor y decencia. Durante su intervención, se refirió de manera implícita a los recientes escándalos relacionados con el manejo de dinero en efectivo en el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), indicando que la falta de transparencia en la administración pública deteriora la confianza ciudadana.
La corrosión de la moralidad en la política
El presidente del PP destacó que la corrupción no solo causa pérdidas económicas, sino que también «roba energía moral», advirtiendo que «un país agotado moralmente nunca puede prosperar». Se refirió a los efectos corrosivos que la corrupción tiene sobre la ética en la política, señalando que «no hay mayor inmoralidad en política que castigar al que cumple y beneficiar a quien abusa».
Feijóo enumeró los motivos de desafección que siente la ciudadanía hacia la política, enfatizando que cada trabajador, autónomo y empresario entiende lo que significa justificar hasta el último céntimo. «Los mismos que piden cuentas son los que no vieron o no quisieron ver la corrupción más cercana», afirmó, generando un eco de reconocimiento entre los presentes en el congreso.
Reflexión personal sobre el trabajo y la honestidad
En un giro personal, Feijóo relató que su primer contacto con el valor del trabajo se dio en «una pequeña tienda de ultramarinos» en Galicia, regentada por su abuela, donde aprendió desde joven que «cada euro cuenta» y que el rigor y el esfuerzo son fundamentales para la autonomía personal y familiar. Esta experiencia, según él, sentó las bases de su compromiso con la restauración de la decencia en la gestión pública y la ética en la política.
Finalizó su intervención recordando que «cada euro que gestiona un Gobierno viene del esfuerzo de alguien, con nombre y apellidos», lo que le llevó a reafirmar su prioridad de restaurar la decencia en el manejo de los recursos públicos y la convicción de que «gestionar mal el dinero público es un error tanto político como moral».
