Contexto de la OPA
La OPA se dirigía a obtener el control mayoritario de Banco Sabadell, específicamente al menos del 50% de las acciones con derecho a voto. En total, BBVA recibió la aceptación de 1,27 millones de acciones, lo que representa el 25,33% del total propuesto. Además, esto equivale a un 25,47% de los derechos de voto, si se excluye la autocartera de Banco Sabadell.
Durante su intervención, Torres reconoció que la operación representaba «una oportunidad perdida para todos», pero que el resultado no era motivo suficiente para dimitir. «Nuestra labor, la del consejo, la mía como presidente, es intentar aquellas cosas que tienen sentido», afirmó.
Próximos pasos del banco
Ante el resultado de la OPA, el banco está evaluando qué acciones tomar respecto al recurso que presentó ante el Tribunal Supremo sobre las condiciones impuestas por el Gobierno, que dificultaron la fusión de ambas entidades durante un periodo de tres años, ampliables en dos. Torres indicó que es «pronto» para decidir el rumbo a seguir y que se analizarán las posibles opciones.
La entidad bancaria había decidido recurrir las condiciones relativas a la OPA, consideradas restrictivas, en agosto, pero había dejado claro que la resolución de este recurso no interferiría en el desarrollo de la OPA en sí. Hasta el momento, y tras diecisiete meses desde el anuncio de la oferta, el resultado ha llevado a la dirección del banco a reconsiderar sus estrategias para el futuro.
Con este contexto, BBVA deberá lidiar con las implicaciones que arrastra el fracaso de la OPA mientras sigue buscando oportunidades para crecer y adaptarse en el competitivo mercado financiero.
