En la actualidad, existe un creciente interés por comprender si el ciclo menstrual puede afectar el rendimiento físico y cognitivo de las mujeres, especialmente en el ámbito del deporte y la actividad física. A pesar de que se suele pensar que las fluctuaciones hormonales impactan la cognición, principalmente durante la menstruación, la evidencia empírica hasta ahora no ha sido concluyente. Durante el ciclo menstrual, muchas mujeres reportan un peor rendimiento físico y cognitivo en relación con fases específicas, sobre todo durante la menstruación.
El ciclo menstrual afecta al cerebro femenino
Un nuevo estudio realizado por investigadores de la University College de Londres (Reino Unido) revela que las mujeres obtienen mejores resultados en pruebas cognitivas durante la ovulación; sin embargo, el nivel de actividad física juega un papel más influyente en la función cerebral. Publicado en ‘Sports Medicine – Open’, el estudio indaga cómo las distintas fases del ciclo menstrual y el nivel de actividad afectaron el rendimiento en una variedad de pruebas cognitivas diseñadas para emular procesos mentales utilizados en deportes y vida cotidiana, como la sincronización de movimientos, la atención y el tiempo de reacción.
El análisis indica que las mujeres presentan los tiempos de reacción más rápidos y cometen menos errores el día de la ovulación, cuando los ovarios liberan un óvulo listo para ser fertilizado, señalando el máximo de fertilidad femenina.
Menstruación y fase lútea
A pesar de que el rendimiento cognitivo fluctúa a lo largo del ciclo menstrual, las diferencias entre participantes activas e inactivas resultaron ser mucho más significativas. En comparación con las activas, las mujeres inactivas mostraron tiempos de reacción, en promedio, 70 milisegundos más lentos y cometieron aproximadamente el triple de errores impulsivos, independientemente de la fase del ciclo.
Estos hallazgos son cruciales para el deporte femenino, ya que tiempos de reacción solo 20 milisegundos más rápidos pueden ser determinantes para evitar lesiones, como las conmociones cerebrales. Investigaciones anteriores han sugerido que las lesiones son más comunes en ciertas etapas del ciclo menstrual, y los investigadores argumentan que estos cambios en el rendimiento cognitivo podrían ofrecer explicaciones para ello.
Sin embargo, mientras que una diferencia de 20 milisegundos puede parecer trivial en la vida diaria, el impacto de 70 milisegundos entre grupos activos e inactivos es considerable, pudiendo influir en la capacidad de recuperar el equilibrio tras tropezar.
La doctora Flaminia Ronca, autora principal de este estudio, señala que es la primera vez que se mide directamente la ovulación en este contexto. Ella afirma que el rendimiento cognitivo alcanzó su cúspide durante esta fase, con tiempos de reacción 30 milisegundos más rápidos que en etapas posteriores del ciclo. Esto podría tener implicaciones significativas en el contexto competitivo.
Ronca también subraya que la diferencia entre los participantes activos e inactivos fue considerablemente mayor, sugiriendo que incorporar algún tipo de actividad física recreativa a la vida diaria hasta puede suponer un cambio significativo, sin necesidad de que sea intensa o competitiva.
Estudio y observaciones
La investigación incluyó 54 mujeres de entre 18 y 40 años que menstrúan de forma natural (sin anticonceptivos hormonales) y categorizadas según su nivel de actividad atlética. Estas clasificaron desde inactivas (sin ejercicio estructurado) hasta competidoras de élite (participantes en deportes a nivel nacional o internacional).
Los investigadores siguieron a las participantes a lo largo de las cuatro fases clave del ciclo menstrual, realizando pruebas y cuestionarios para evaluar su estado de ánimo. Así, comprobaron que los tiempos de reacción eran más lentos durante la fase lútea, probablemente debido a niveles elevados de progesterona. Sin embargo, no se observaron errores adicionales, sugiriendo que los tiempos de procesamiento más lentos no comprometen la precisión.
Más errores se registraron en la fase folicular tardía (inmediatamente después de la menstruación), y la causa aún no ha sido determinada.
Conclusión: el cerebro femenino se fortalece con movimiento
Las participantes reportaron menos energía y síntomas durante la menstruación, aunque estas experiencias no se correlacionaron con el rendimiento real. El 55% de las participantes percibieron que sus síntomas afectaban su rendimiento, sin embargo, el estudio no encontró evidencia de tal relación; de hecho, los tiempos de reacción durante la menstruación fueron más rápidos que en la fase lútea media.
La investigadora Evelyn Watson destaca que, a pesar de que las participantes creían que su rendimiento disminuía durante la menstruación, los datos no respaldan esta percepción, y subraya que el rendimiento cognitivo alcanzó su mejor nivel en la ovulación. Este resultado es observado como un avance positivo hacia una nueva comprensión de la salud y el rendimiento femenino.
