Varias personas se hicieron fotos junto a la escultura ‘Greetingman’, inaugurada recientemente para conmemorar el 75 aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas entre Corea del Sur y España. Esta obra también honra a todos los pescadores coreanos que han trabajado en el exterior de su país.
Pablo Herrera
Las Palmas de Gran Canaria (EFE).- Casi un centenar de pescadores coreanos reposan hoy en Las Palmas de Gran Canaria, habiendo dejado su vida a más de 11.000 kilómetros de casa. Este hecho es testimonio de lo que llegó a ser la flota coreana en Canarias durante las décadas de los setenta y ochenta, cuya contribución económica fue esencial para convertir a Corea del Sur en la potencia que es en la actualidad.
El embajador de Corea del Sur, Lim Soosuk, se trasladó a Gran Canaria para rendir homenaje a estos pescadores en el panteón del cementerio de San Lázaro, donde se conservan sus restos, y para inaugurar una escultura frente al puerto de La Luz que celebra 75 años de relaciones diplomáticas con España.
Con el trasfondo de una sociedad golpeada por la guerra entre el norte y el sur (1950-1953) y las privaciones que le siguieron, el buque de la Empresa Nacional de Desarrollo Pesquero de Corea, el Kanghwaho N.º 601, atracó en Las Palmas de Gran Canaria con el objetivo de establecer una base para la pesca de altura, ayudando al país a salir de la recesión económica.
Según declaró a EFE el cónsul para Asuntos Marítimos y Pesca de Corea, Cho Kyung-rae, la capital grancanaria fue seleccionada entre otras opciones mundiales debido a la libertad en las operaciones relacionadas con divisas, la conveniencia de la conexión de vuelos, la facilidad para la reparación de barcos y el abastecimiento de suministros marítimos.
El auge de la industria pesquera coreana fue tal que, en la década de los setenta, la comunidad coreana residente permanente en Canarias alcanzó “aproximadamente 10.000 personas”, cifra que, al sumar a los ciudadanos de estancia temporal por motivos de envío y recepción de tripulantes, podría haber llegado a 30.000 personas.
La industria establecida por la Corporación Nacional de Desarrollo Pesquero de Corea creció y, a finales de la década de 1970, aproximadamente 250 buques pesqueros coreanos operaban desde Canarias, con cerca de 8.000 marinos activos, lo que generaba 2.000 millones de dólares en ingresos por divisas provenientes de la pesca en alta mar, detalla el cónsul.
El desarrollo económico, social y cultural de Corea no se entiende sin el incansable trabajo de la industria pesquera en Canarias, un sector que en 1977 representó el 3,1 % de las exportaciones coreanas, posicionando al país como “líder mundial en pesca oceánica”, y que entre 1966 y 1987 contribuyó con 870 millones de dólares a las arcas nacionales.
“Este éxito fue posible gracias al esfuerzo y dedicación de los marineros con base en Las Palmas de Gran Canaria. Gracias a su compromiso, Corea logró sentar las bases para convertirse en un país avanzado y reconocido mundialmente”, señaló Cho Kyung-rae.
Con la entrada en vigor de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar en 1982 y el fortalecimiento de regulaciones pesqueras de la Unión Europea y países costeros africanos en los años noventa, la industria pesquera coreana en Canarias comenzó su declive, quedando actualmente alrededor de 1.000 coreanos en las islas.
En el recuerdo nacional siempre estarán los 117 pescadores que se desplazaron a Canarias y fallecieron mientras faenaban en alta mar. Los restos de 83 de ellos descansan en el panteón de marinos coreanos del cementerio de San Lázaro.
Como conmemoración a los marinos que dieron su vida en busca de prosperidad para Corea, este martes se inauguró la escultura ‘Greetingman’, donada por el artista coreano Yoo Young-ho. Esta obra recuerda “el dolor, el esfuerzo y la gloria de los marinos coreanos que trabajaron en la pesca de altura”.
Tras la práctica desaparición de esta industria en las islas, en la actualidad, Canarias y Corea del Sur centran sus lazos en “desafíos internacionales como el cambio climático y la protección de ecosistemas marinos”, explica el cónsul, quien añade que existen estudios conjuntos e intercambios humanos para “promover pesquerías sostenibles y conservación marina”.
Corea y Canarias también mantienen intercambios en ciencias marinas y acuicultura, como la cooperación en microalgas entre el Banco Nacional de Recursos Marinos de Corea y el Banco Español de Algas de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), así como el memorándum de entendimiento para la cooperación marítima y pesquera firmado entre el Instituto Coreano de Desarrollo Marítimo y Pesquero (KMI), la ULPGC y la Autoridad Portuaria de Las Palmas. EFE
