San José (EFE).- El presidente de Costa Rica, Rodrigo Chaves, ha reiterado sus críticas al Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) por una serie de decisiones tomadas durante la actual campaña electoral. En particular, menciona una solicitud de desafuero por presunta beligerancia política, que a su juicio, podría conducir a un «golpe de Estado».
«Eso no tiene ni pies ni cabeza (la solicitud de desafuero). No existe competencia alguna del Tribunal Supremo de Elecciones para juzgar y destituir a un presidente. Eso sería un golpe de Estado legítimamente repudiado por todas las naciones del mundo», declaró Chaves en una entrevista con Radio Columbia.
El TSE solicitó recientemente a la Asamblea Legislativa tramitar el levantamiento del fuero al presidente Chaves, basado en quince denuncias de beligerancia, para poder avanzar en un proceso sancionador que podría resultar en una prohibición para ejercer cargos públicos o incluso en su destitución del cargo.
Estas denuncias fueron presentadas por diversos ciudadanos, incluidos líderes de partidos políticos de oposición, quienes han señalado al mandatario por abordar temas electorales y atacar a otros partidos durante actos oficiales. «Lo que veo es un patrón de la clase política y la gente que ha capturado las instituciones de este país, por sacar a Rodrigo Chaves de un ruedo político en el que yo no estoy, pero por alguna razón están obsesionados con eso», afirmó el mandatario.
Según Chaves, quien culminará su mandato el próximo 8 de mayo, la situación refleja que el país necesita una mayoría de diputados dispuestos a «reformar» el Poder Judicial, el Código Penal y otras instituciones del Estado.
Una posible destitución
En Costa Rica, donde no hay reelección consecutiva, los funcionarios, incluido el presidente y su gabinete, están imposibilitados de participar o influir en las campañas electorales. Esto incluye la prohibición de utilizar sus cargos para beneficiar o perjudicar a algún partido político, así como participar en actividades políticas.
La ley costarricense estipula que el TSE puede ordenar la destitución e imponer la inhabilitación para ejercer cargos públicos por un periodo de dos a cuatro años a aquellos funcionarios cuyos actos contravengan las prohibiciones en períodos de campaña. Sin embargo, Chaves sostiene que el TSE no tiene los poderes constitucionales para solicitar su desafuero o destituirlo.
En un caso anterior, en septiembre, Chaves superó un proceso de desafuero en el Congreso solicitado por la Fiscalía General por un presunto manejo irregular de fondos. En una votación sin precedentes, 34 diputados votaron a favor de retirar su fuero, mientras que 21 se manifestaron en contra, y no se alcanzaron los 38 votos requeridos para aprobar la medida.
Elecciones en Costa Rica
En el contexto electoral, desde el 2 de octubre, el Gobierno no puede difundir ninguna información publicitaria relativa a su gestión, según la ley electoral. Chaves puede realizar conferencias de prensa e inaugurar obras, pero no puede difundirlo en medios oficiales ni en redes sociales gubernamentales.
Ante estas restricciones, Chaves ha continuado criticando al TSE, acusándolo de imponerle una «mordaza» y de cambiar las reglas de la campaña electoral, además de manifestar su desconfianza hacia los magistrados de este órgano electoral.
Costa Rica celebrará el 1 de febrero de 2026 elecciones para elegir presidente y 57 diputados del Congreso para el período 2026-2030, en un proceso que cuenta con veinte candidatos presidenciales inscritos.
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