Avisando sobre la necesidad de «dar la batalla» ante quienes «desprecian» la democracia y las libertades, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, defendió la valentía con la que su Ejecutivo impulsa medidas para combatir la corrupción. Estas declaraciones fueron realizadas durante la ‘Cumbre Global Alianza para el Gobierno Abierto 2025 (OGP)’, que se celebra esta semana en Vitoria-Gasteiz.
Medidas contundentes frente a la corrupción
En su discurso, Sánchez aludió a la puesta en marcha de un nuevo Portal de Transparencia y diversas medidas para incrementar los controles en la contratación pública. El presidente del Gobierno destacó la importancia de reforzar las medidas de transparencia y luchar contra la corrupción para combatir la «desafección» de los ciudadanos hacia las instituciones, que es una de las principales razones del retroceso de la democracia en todos los países.
A pesar de reconocer que «no existe, evidentemente, la corrupción cero», Sánchez afirmó que debe existir «la tolerancia cero contra la corrupción». Esto implica «responder a la corrupción con valentía, ideas y propuestas, y no taparla y silenciarla, como desgraciadamente hacen algunos».
Nuevo Portal de Transparencia
Sánchez anunció el próximo lanzamiento del nuevo Portal de Transparencia de la Administración General del Estado, cuyo objetivo es crear un espacio «mucho más claro, abierto y transparente». A través de esta herramienta, «cualquier ciudadano y ciudadana» podrá consultar de forma sencilla y actualizada las agendas de los altos cargos, los viajes oficiales y las cuentas públicas de todas las entidades públicas.
Transformación en la contratación pública
El nuevo instrumento implicará, según el presidente, una transformación profunda en la manera de contratar en el sector público, incorporando inteligencia artificial, automatización y análisis avanzado de datos. Todo esto permitirá «detectar patrones irregulares de posibles fraudes y evolucionar hacia un auténtico modelo de supervisión estructural».
Sánchez subrayó que es un «cambio profundo y necesario», ya que la contratación pública debe contar con sistemas de vigilancia que sean «abiertos, inteligentes y compartidos». Además, destacó el profundo vínculo que existe entre los valores de integridad y transparencia y la democracia, instando a todas las instituciones en España a sentirse interpeladas por esta necesidad.
Compromiso hacia una nueva gobernanza
El presidente precisó que este ámbito debe involucrar a todos los municipios, comunidades autónomas, la Administración General del Estado y el Gobierno de España. «Solo así podremos avanzar hacia una nueva gobernanza más accesible, más transparente y, en consecuencia, más democrática», declaró.
A frente del retroceso democrático
Además, Sánchez reivindicó el «multilateralismo» en tiempos en que algunos han decidido «darle la espalda». Indicó que «la promoción de una gobernanza responsable, participativa y transparente nunca ha sido más importante que en estos tiempos que vivimos». Según el presidente, un gobierno abierto y responsable es la mejor herramienta para defender la democracia, especialmente en un contexto en que se están produciendo ataques a esta por fuerzas tanto externas como internas.
En su intervención, Sánchez advirtió que «por primera vez en décadas, la democracia retrocede en lugar de avanzar» y señaló que hay quienes recurren a la «fatiga democrática» para explicar los recortes y retrocesos en materia de libertades en muchos países. Por ello, llamó a «dar la batalla» utilizando la herramienta poderosa que representa un gobierno más abierto a los ciudadanos.
Nuevas iniciativas legislativas
Asimismo, en el Consejo de Ministros, se aprobaron dos iniciativas clave para avanzar en estos objetivos, incluyendo un anteproyecto de Ley de Administración Abierta, que integrará en un único texto legal las dimensiones de transparencia, integridad y rendición de cuentas.
La ley incrementará la obligación de transparencia a más colectivos, reforzará la publicidad activa, consolidará el derecho de acceso a la información pública y establecerá un régimen sancionador claro para los incumplimientos. Se espera que también fomente la ética pública y cree nuevas herramientas para impulsar la participación ciudadana.
Pedro Sánchez concluyó enfatizando que esta ley «va a marcar un antes y un después» en la rendición de cuentas, destacando que no se limita a declarar principios, sino que establecerá mecanismos claros para su cumplimiento.
