MADRID 1 Oct. (EUROPA PRESS) – La agencia de rating Moody’s ha mejorado la calificación de 14 gobiernos regionales y entidades locales españolas, y ha cambiado su perspectiva de positiva a estable, tras la revisión al alza de la nota de España, que pasó de ‘Baa1’ a ‘A3’ el pasado 26 de septiembre.
En concreto, Moody’s ha elevado un escalón las calificaciones a largo plazo de las comunidades del País Vasco, Asturias, Castilla y León, Galicia, Madrid, Extremadura, Castilla-La Mancha, Murcia, Comunidad Valenciana y Cataluña. Andalucía ha visto su nota mejorada en dos escalones. Asimismo, se ha mejorado un grado la calificación de la Diputación Foral de Vizcaya y de las ciudades de Madrid y Barcelona.
Según explica la agencia, el aumento en las calificaciones se debe a la correlación entre los perfiles crediticios de estas entidades y el del Gobierno de España. La mejora en la nota soberana ha reducido el riesgo sistémico para estas entidades regionales.
Moody’s señala, además, que el aumento en la calificación refleja las mejoras fiscales logradas en los últimos años y anticipa que dichos avances se mantendrán durante los próximos dos o tres años.
Las Nuevas Notas de Moody’s a Madrid y Barcelona
En detalle, Moody’s ha elevado la calificación del País Vasco y la Diputación de Vizcaya desde ‘A3’ a ‘A2’, lo que refleja su régimen fiscal protegido constitucionalmente. «Ambas tienen mayor flexibilidad fiscal que las administraciones que operan bajo el régimen común. Creemos que continuarán mostrando un sólido desempeño fiscal en los próximos dos o tres años, con déficit o superávit financieros bajos, niveles de deuda reducidos y posiciones de liquidez sólidas», explica la agencia.
En el caso de Barcelona y Madrid, la calificación ha pasado de ‘Baa1’ a ‘A3’, y Moody’s ha confirmado la calificación a corto plazo del Ayuntamiento de Madrid como ‘P-2’. Esta mejora «refleja su prudente gestión presupuestaria, sus elevados saldos operativos, sus superávit financieros, su baja carga de deuda y su sólida liquidez». Moody’s prevé que las finanzas de ambas ciudades se mantengan «sólidas» durante los próximos dos o tres años.
La agencia también ha elevado la calificación a largo plazo de Asturias, Castilla y León, Galicia y Comunidad de Madrid, de ‘Baa1’ a ‘A3’, por su «sólido rendimiento fiscal y financiero». En este contexto, ha confirmado la calificación a corto plazo de Asturias como emisor de ‘P-2’, lo que refleja su sólida liquidez. Moody’s señala que estas cuatro regiones han demostrado un mejor rendimiento fiscal que sus homólogas nacionales, una tendencia que se espera continúe con resultados operativos positivos y niveles de deuda estables o en descenso.
Andalucía, Única Comunidad que Mejora Dos Escalones
Moody’s ha asignado la mejora de dos niveles en la calificación de Andalucía, pasando de ‘Baa2’ a ‘A3’, debido al fortalecimiento de su situación fiscal en los últimos años. La agencia espera que esta tendencia se mantenga durante los próximos dos o tres años, con previsiones de saldos operativos primarios positivos y posibles superávit financieros.
Por su parte, Extremadura ha visto su calificación subida un escalón, de ‘Baa2’ a ‘Baa1’, gracias a recientes mejoras fiscales y la expectativa de mantener saldos primarios positivos y resultados financieros cercanos al equilibrio durante los próximos dos o tres años. «Se prevé que Extremadura mantenga bajo control el crecimiento de su deuda, al tiempo que conserva una liquidez estable. Sin embargo, su perfil crediticio se ve limitado por su economía pequeña y relativamente débil, que presenta uno de los PIB per cápita más bajos y una de las tasas de desempleo más altas de las regiones españolas», apunta la agencia.
También se ha mejorado en un escalón las calificaciones de las regiones de Castilla-La Mancha, Murcia, Comunidad Valenciana y Cataluña, que pasan de ‘Ba1’ a ‘Baa3’, como resultado de una mejora en las condiciones fiscales esperadas para 2024, que incluyen mejores saldos operativos y menores cargas de deuda. Moody’s anticipa que estas condiciones fiscales seguirán mejorando en los próximos dos o tres años, con saldos operativos primarios positivos para Cataluña y Castilla-La Mancha, y niveles similares a los registrados en 2024 para Murcia y Valencia.
