Los gases renovables, como el biometano o el hidrógeno verde, podrían ser fundamentales para acelerar la tan esperada transición ecológica hacia un modelo energético sin emisiones. En este contexto, las comunidades autónomas y el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) están destacando el papel del ‘gas verde’ en la descarbonización del país.
Estas soluciones cuentan actualmente con la tecnología necesaria para su implementación en diversos ámbitos, proporcionando una energía limpia mediante el tratamiento de residuos. Así, conectan directamente con la economía circular y la optimización de los recursos.
Particularmente, el biometano, obtenido del tratamiento de residuos orgánicos agrícolas, ganaderos y de la industria agroalimentaria, se establece como una alternativa no solo viable, sino plenamente operativa.
Entre sus ventajas se incluyen propiedades similares a las del gas natural, lo que permite su distribución a través de la infraestructura gaseística ya existente, y múltiples aplicaciones en sectores como la industria, la movilidad y los hogares.
Gas verde como solución para la descarbonización en España
Representantes institucionales de Cataluña, Andalucía y la Comunitat Valenciana, así como del MITECO, han respaldado este lunes el papel del gas verde como solución para la descarbonización en España, subrayando que su uso podría cubrir el 100 % de la demanda térmica de los hogares para 2040.
En un encuentro informativo titulado «Gas verde: impacto económico, social y medioambiental en España«, organizado por la plataforma Gas Verde Sí en Madrid, el director general de Política Energética del MITECO, Manuel García, destacó que el ministerio está trabajando en la evaluación de una serie de medidas para asegurar el desarrollo del gas verde.
«Queremos acompañar desde un punto de vista regulatorio con medidas que simplifiquen la tramitación y den certidumbre al sector para acometer sus inversiones«, enfatizó García.
Asimismo, recordó que España había producido en 2024 un «30 % más de biometano» en comparación con el año anterior, con un «ritmo de crecimiento» que se espera continúe en los próximos años.
En la mesa redonda, los responsables autonómicos de Andalucía, la Comunitat Valenciana y Cataluña coincidieron en la importancia de la simplificación administrativa y la reducción de los plazos en el desarrollo del gas verde, subrayando la necesidad de divulgar su potencial ante la «falta de información» disponible en la materia.
«Pocas cosas pueden ser tan verdes como un vector energético basado en recursos naturales, que además es capaz de aprovechar residuos y combinar energía renovable con economía circular«, argumentó Cristóbal Sánchez, viceconsejero de Industria, Energía y Minas de la Junta de Andalucía.
Para ello, Felipe Carrasco, secretario autonómico de Industria y Consumo de la Generalitat Valenciana, considera indispensable la «colaboración público-privada, junto a la voluntad política y un marco regulatorio claro, entendible y ágil» para adaptar la evolución del gas verde a las necesidades de la ciudadanía.
Por su parte, Jaume Margarit, jefe de división de Planificación Energética del Institut Català d’Energia (ICAEN), anunció que Cataluña ha aprobado un plan para la instalación de diez plantas de biometano hasta 2030, con un paquete de ayudas de 80 millones de euros en tres convocatorias.
Según los expertos presentes en la jornada, el gas verde podría movilizar en España hasta 40.000 millones de euros en inversión privada y generar 20.000 nuevos puestos de trabajo.
«España cuenta con el tercer mayor potencial de producción de gas verde en Europa y una de las redes gasistas más modernas y extensas del continente«, concluyó Fidel López Soria, consejero delegado de Redexis y representante de Gas Verde Sí.
